Brasil reforzó su compromiso con la sostenibilidad fiscal y la necesidad de inversiones a largo plazo en infraestructuras y en el área social. La coordinadora de la Vía Financiera, Embajadora Tatiana Rosito, representó a Brasil en el G24, reunión ministerial que reúne a un grupo de países en desarrollo y emergentes.

En la ocasión, Rosito destacó la iniciativa del Presidente Lula para una Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, y reforzó el compromiso del país con la sostenibilidad fiscal y la necesidad de inversiones a largo plazo en infraestructura y en el área social. El Embajador Rosito también dio una explicación de cómo los Bancos Multilaterales de Desarrollo (BMD) pueden apoyar estos esfuerzos.
“Nuestra Presidencia del G20 se ha comprometido a promover el interés mutuo de las economías emergentes”, afirmó Rosito. El secretario también reforzó los esfuerzos de la Presidencia brasileña del G20 para establecer una agenda que fomente el aprendizaje de las experiencias de otros países hacia la construcción de una nueva Arquitectura Financiera Internacional.
Según Rosito, “los retos actuales requieren una fuerte coordinación”. Una de las misiones de la Vía de Financiación del G20 es incentivar las propuestas de reforma de los BMD para aumentar la capacidad y la eficacia de la financiación con el fin de atender los problemas más acuciantes en el contexto del desarrollo mundial.
Las experiencias compartidas por el Embajador fueron bien acogidas por los participantes, y el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, elogió la importancia de la iniciativa de la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza.