Un compromiso mundial

Pakistan se unió a la Alianza en noviembre de 2024, lo que pone de manifiesto su compromiso con soluciones integradas que combinan educación, nutrición y protección social.

En todo el mundo, los gobiernos reconocen cada vez más que la mejor inversión que puede hacer un gobierno es en su gente, especialmente en sus niños. Cuando los niños están sanos, alimentados y son capaces de aprender, llevan consigo la promesa de un futuro económico más fuerte y próspero. Esta idea ha dado forma a un creciente movimiento mundial para integrar la educación en los sistemas de protección social y nutrición. Un ejemplo es la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, lanzada en la Cumbre de Líderes del G20 para acelerar el progreso hacia la erradicación del hambre y la pobreza al tiempo que se reducen las desigualdades.

Pakistan se unió a la Alianza en noviembre de 2024, señalando su compromiso con soluciones integradas que aúnan educación, nutrición y protección social. Traducir estos compromisos mundiales en resultados significativos depende, en última instancia, de la acción a nivel nacional y provincial.

Foto: FAO/Asif Hassan