Palabras clave: Desarrollo del capital humano; Acceso al mercado; Inclusión económica; Cuidados no remunerados; Igualdad de género

Definición:

Los Programas Integrados para la igualdad de género y el empoderamiento son un instrumento de política multifacético diseñado para promover la igualdad de género y empoderar a mujeres y niñas aprovechando la protección social, la agricultura y otros sectores relevantes.

Este instrumento se enfoca principalmente en acciones que puedan promover el empoderamiento de las mujeres y niñas abordando las barreras estructurales de género existentes en el acceso y control de recursos, acceso a servicios, conocimiento y tecnología, acceso a empleo decente y educación, participación significativa en la toma de decisiones a todos los niveles y la carga desigual del trabajo de cuidados no remunerado, entre otros. Esto se logra combinando intervenciones complementarias como la protección social o la agricultura junto con servicios y recursos adicionales que abordan las barreras multifacéticas que enfrentan las mujeres y las niñas.  


Justificación:

Los programas integrados para la igualdad de género y el empoderamiento son importantes porque abordan las barreras estructurales que limitan el acceso de las mujeres y las niñas a los recursos y las oportunidades, mejorando así su capacidad para contribuir y beneficiarse de los esfuerzos de reducción de la pobreza y el hambre.


Intervenciones clave:

La siguiente es una lista no exhaustiva de ejemplos de áreas clave de intervención guiadas por este instrumento.

  • Derechos equitativos de las mujeres sobre la tierra y los recursos naturales: El enfoque está en las iniciativas que protegen y promueven los derechos de tenencia segura de las mujeres y el acceso y control a la tierra y otros recursos naturales, incluso a través de:
    • La formulación e implementación de políticas y marcos legales con perspectiva de género;
    • Iniciativas de registro de tierras;
    • Desarrollo de capacidades y sensibilización de responsables políticos, funcionarios de administración de tierras, el poder judicial y las autoridades locales;
    • La participación y el liderazgo de las mujeres en la gobernanza de la tierra y los recursos naturales, la formulación de políticas y la acción climática (por ejemplo, los derechos de propiedad de la tierra de las mujeres).
  • Inclusión financiera para mujeres: Abordar las desigualdades de género en la inclusión financiera es clave para promover el empoderamiento económico de las mujeres. Esto se puede lograr identificando y abordando las normas sociales que limitan la adopción y el uso de servicios financieros por parte de las mujeres, y trabajando con los proveedores de servicios financieros y los responsables políticos para desarrollar productos y servicios que satisfagan las necesidades específicas de las mujeres, incluyendo, por ejemplo, enfoques grupales y alternativos para las garantías, y fortaleciendo la educación financiera y la capacidad crediticia de las mujeres.
  • Subvenciones, subsidios, incentivos fiscales para empresas agroalimentarias lideradas por mujeres: El apoyo, a través de subvenciones, subsidios e incentivos fiscales, promueve el crecimiento y la sostenibilidad de las agroempresas dirigidas por mujeres. Las políticas fiscales con perspectiva de género, la promoción del argumento comercial para la inversión en el sector agroalimentario y el desarrollo de la capacidad de planificación empresarial de las empresas dirigidas por mujeres son ejemplos de iniciativas en esta dirección.  
  • Acción colectiva y pertenencia a grupos de mujeres: Apoyar a las mujeres para que formen y/o participen en organizaciones y cooperativas de productores ayuda a mejorar su acceso a los mercados y fortalece su empoderamiento económico, además de promover su poder de negociación, liderazgo y agencia. El enfoque está en las iniciativas que promueven la acción colectiva de las mujeres a través de la pertenencia a grupos y fortalecen las organizaciones de mujeres, incluso mediante el desarrollo de capacidades, el acceso a conocimientos y capacitación en liderazgo, para promover un mejor acceso a los mercados y servicios (por ejemplo, acceso a mercados rurales y organizaciones de productores con perspectiva de género).
  • Servicios de asesoramiento responsivos al género (SAR): Los GRAS pueden desempeñar un papel clave para hacer que la información, las habilidades, el conocimiento, las nuevas tecnologías y otros recursos productivos sean accesibles para las productoras, mejorando su acceso a oportunidades económicas y promoviendo su confianza. El enfoque aquí está en la asistencia técnica para permitir que los gobiernos y los proveedores de servicios formulen y ofrezcan GRAS, y promuevan un mejor acceso de las mujeres, incluso a través de enfoques transformadores de género que aborden las instituciones sociales discriminatorias y las normas de género.
  • Acceso a la innovación y la tecnología: Facilitar el acceso de las mujeres a la tecnología y la innovación puede aumentar su productividad, eficiencia y oportunidades económicas. El enfoque está en mejorar el acceso y uso de las mujeres a la tecnología y la innovación, y en el diseño y entrega de tecnologías e innovaciones con perspectiva de género, incluidas las tecnologías digitales y las prácticas agrícolas resilientes al clima. También se promueve el papel de las mujeres en el fomento de la innovación, incluso a través de prácticas tradicionales e indígenas (por ejemplo, mediante la incorporación de la perspectiva de género en las estrategias y políticas de Mecanización Agrícola Sostenible (MAS)).
  • Empoderando a las mujeres a través del comercio: El comercio tiene el potencial de aumentar significativamente el papel de las mujeres en la economía y reducir la pobreza y la desigualdad. Mejorar el acceso de las mujeres al comercio y a los mercados agrícolas es clave para su empoderamiento económico. Esto se puede lograr a través de:
    • Desarrollo e implementación de políticas de comercio agrícola con perspectiva de género.;
    • Facilitar y promover la participación de mujeres y de micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) cooperativas lideradas por mujeres en debates sobre políticas;
    • Proporcionar creación de capacidad –incluida la alfabetización digital– a las mujeres comerciantes y empresarias agrícolas;
    • Desarrollar infraestructura que responda a las necesidades de género en los cruces fronterizos para abordar las necesidades de las mujeres comerciantes y crear un entorno comercial más seguro y accesible; y
    • Abordar los desafíos sistémicos, incluidas las normas sociales, el acoso y la violencia de género, que enfrentan las mujeres agroempresarias y comerciantes.
  • Contratación pública con perspectiva de género: El establecimiento de cuotas y canales preferenciales para las mujeres en la contratación pública en las cadenas de valor agrícolas tiene el potencial de beneficiar a las productoras, empresarias, organizaciones de mujeres empresarias y gobiernos. Las actividades pueden incluir capacitación para mujeres y partes interesadas del gobierno, concienciación sobre estrategias de contratación inclusivas para el desarrollo económico, análisis de barreras y oportunidades para la participación de las mujeres en la contratación pública.
  • Programas de seguridad alimentaria con perspectiva de género: Las mujeres siguen sufriendo inseguridad alimentaria de forma desproporcionada en comparación con los hombres. Los programas de seguridad alimentaria con perspectiva de género y de transformación de género pueden:
    • Sensibilizar sobre el papel de las mujeres en la nutrición del hogar y la seguridad alimentaria;
    • Garantizar el acceso seguro de mujeres y niñas a alimentos nutritivos para una mejor salud, incluso durante el embarazo, la lactancia, el crecimiento y el desarrollo; y
    • Promover una mejor concienciación y distribución de roles y responsabilidades en el suministro, preparación y distribución de alimentos.
  • Cuidados no remunerados y trabajo doméstico: Aunque los cuidados y el trabajo doméstico no remunerados son esenciales para el bienestar de las personas, las comunidades y las sociedades, siguen estando infravalorados. En todo el mundo, las mujeres y las niñas cargan con la mayor parte de los cuidados y el trabajo doméstico, con consecuencias a menudo negativas para su bienestar y su desarrollo económico y social. La atención se centra en políticas, programas y servicios que promuevan el reconocimiento y el apoyo del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, también en las zonas rurales, mediante servicios e infraestructuras que aborden la pobreza de tiempo de las mujeres, promuevan un mejor reparto de las funciones y responsabilidades de cuidado y permitan a las mujeres participar más plenamente en la vida económica, política y social. Además, la prestación de servicios públicos de apoyo a los cuidadores mejora el bienestar de las familias y permite a las mujeres buscar oportunidades de educación y empleo.

Las principales beneficiarias de este instrumento político son las mujeres y niñas que se enfrentan a múltiples e interrelacionadas formas de discriminación, en particular:

  • Mujeres y niñas que viven en condiciones de pobreza;
  • Mujeres indígenas;
  • Mujeres rurales (incluidas pequeñas productoras, pescadoras, pastoras y mujeres dedicadas a la agrosilvicultura);
  • Mujeres y niñas con discapacidad;
  • Mujeres mayores;
  • Chicas jóvenes;
  • Las adolescentes; y
  • Mujeres de grupos étnicos y sociales marginados.

Esta herramienta política reconoce que estas mujeres y niñas se enfrentan a retos únicos debido al impacto de las desigualdades de género y de poder, agravadas por la intersección del género con otros aspectos de su identidad, como la raza, la etnia, la clase, la edad y la capacidad.

Límites: Posible resistencia a las reformas en materia de igualdad de género y a centrarse en los derechos de las mujeres y las niñas; acceso limitado a los recursos en las comunidades marginadas; desvío de los recursos y prioridades gubernamentales de la protección social y los servicios sociales; barreras culturales y sociales restrictivas basadas en normas de género perjudiciales.

Riesgos: Escasa asignación de recursos, falta de voluntad política, mecanismos de seguimiento y evaluación inadecuados, posible reacción contra los beneficiarios.

Medidas de contingencia: Garantizar la participación integral de las partes interesadas; desarrollar marcos sólidos de seguimiento y evaluación; sensibilizar, formar y capacitar a los responsables locales; garantizar una financiación sostenible; apoyar la reforma de la política fiscal; establecer estrategias de comunicación claras para poner de relieve los beneficios de la igualdad de género y la capacitación.

d) Contribuir a abordar la discriminación contra la mujer que conduce a la pobreza, el hambre y la malnutrición, como las diferencias en la prevalencia de la inseguridad alimentaria moderada o grave entre hombres y mujeres, la falta de igualdad de derechos de la mujer a los recursos económicos, así como de acceso a la propiedad y el control de la tierra y otras formas de propiedad, los servicios financieros, la herencia y los recursos naturales, de conformidad con las leyes nacionales (metas 5.a1 y 5.a.2 de los ODS), o contribuir a reconocer y valorar el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado mediante la prestación de servicios públicos, infraestructuras y políticas de protección social y la promoción de la responsabilidad compartida en el hogar y la familia, según proceda en cada país (ODS 5.4)

ODS 4 – Educación de Calidad

  • Objetivo 4.1Para 2030, asegurar que todas las niñas y todos los niños terminen la enseñanza primaria y secundaria, que ha de ser gratuita, equitativa y de calidad y habrá de producir resultados de aprendizaje pertinentes y efectivos.

ODS 5 - Igualdad de género

  • Objetivo 5.1Poner fin a todas las formas de discriminación contra todas las mujeres y niñas en todo el mundo.
  • Objetivo 5.2Eliminar todas las formas de violencia contra todas las mujeres y niñas en las esferas pública y privada, incluidas la trata y la explotación sexual y de otro tipo.
  • ·Objetivo 5.4Reconocer y valorar el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado mediante la provisión de servicios públicos, infraestructura y políticas de protección social, y la promoción de la responsabilidad compartida dentro del hogar y la familia, según corresponda a nivel nacional.
  • Objetivo 5.aEmprender reformas para otorgar a las mujeres igualdad de derechos a los recursos económicos, así como acceso a la propiedad y al control de la tierra y otras formas de propiedad, servicios financieros, herencia y recursos naturales, de conformidad con las leyes nacionales.

Ejemplos de países