Palabras clave: Salario Mínimo; Equidad Salarial; Igualdad de Género

Definición

La política salarial integral incluye un conjunto de instrumentos coordinados destinados a garantizar una remuneración justa, adecuada y equitativa para todos los trabajadores.

Justificación

Una política salarial integral es fundamental para combatir el hambre y la pobreza, ya que garantiza que los trabajadores obtengan ingresos suficientes y estables para satisfacer sus necesidades básicas y respaldar un crecimiento económico más inclusivo y resiliente.

Intervenciones clave:

  • Políticas de salario mínimo: Establecen mínimos salariales legales para evitar salarios indebidamente bajos, que suelen ajustarse periódicamente en función de la inflación y la productividad.
  • Negociación colectiva: Promover la determinación de los salarios mediante negociaciones sectoriales y a nivel de empresa, garantizando la participación de trabajadores y empresarios.
  • Igualdad de remuneración y equidad salarial: Aplicar medidas legales e institucionales para abordar las diferencias salariales entre hombres y mujeres y garantizar la igualdad de retribución por un trabajo de igual valor.
  • Marcos de fijación de salarios del sector público: Utilizar las normas de empleo estatales para influir en las tendencias salariales más generales del mercado laboral y abordar la igualdad salarial.
  • Sistemas salariales vinculados a la productividad: Fomentar la fijación de salarios en función de la evolución de la productividad sectorial o nacional.
  • Transparencia salarial y obligaciones de información: Exigir la publicación y el análisis de indicadores salariales para hacer un seguimiento de los resultados salariales.

Las políticas de salario mínimo, como componente clave de la política salarial, establecen un suelo salarial por debajo del cual no se puede pagar a ningún trabajador, con la intención de proteger a los trabajadores de salarios indebidamente bajos y promover niveles de vida decentes. Los salarios mínimos pueden fijarse por ley, decisión de una autoridad competente, juntas salariales o mediante la ampliación de los convenios colectivos. Mientras que algunos países aplican un único salario mínimo nacional, otros aplican tarifas diferenciadas por sector, edad, ocupación o región. Entre las consideraciones clave a la hora de fijar el nivel se incluyen las necesidades de los trabajadores y sus familias, así como factores económicos como el coste de la vida, los niveles salariales generales, la productividad y los objetivos de desarrollo económico.

Los sistemas de salario mínimo eficaces se caracterizan por mecanismos de aplicación claros, medidas de cumplimiento estrictas y ajustes periódicos, a menudo anuales, para seguir el ritmo de la inflación y las tendencias salariales. El proceso debe estar respaldado por sistemas de datos sólidos y un seguimiento del impacto (por ejemplo, sobre los salarios, el empleo, las diferencias salariales entre hombres y mujeres y la informalidad).

En términos más generales, el éxito de la política salarial depende de marcos jurídicos sólidos, sistemas de datos robustos, capacidad de aplicación e instituciones inclusivas. Cuando están bien diseñados y se refuerzan mutuamente, los instrumentos de política salarial ayudan a promover el trabajo decente, reducir la desigualdad y contribuir al desarrollo sostenible.

Los trabajadores asalariados que corren el riesgo de percibir salarios indebidamente bajos, incluidas las mujeres, los jóvenes, los trabajadores del sector informal, los inmigrantes, los trabajadores domésticos y los trabajadores de la agricultura y las PYME.

Los retos de la política salarial incluyen una capacidad institucional limitada, estadísticas laborales inadecuadas, una aplicación deficiente y procesos politizados de fijación de salarios. Fijar los niveles salariales sin tener debidamente en cuenta la productividad y las condiciones del mercado laboral puede conducir al incumplimiento o a efectos adversos sobre el empleo.

Las estrategias de mitigación de riesgos incluyen:

  • Desarrollar la capacidad estadística y crear organismos independientes de fijación de salarios para ajustar periódicamente los salarios mínimos sobre la base de datos fiables;
  • Fomentar un diálogo social inclusivo y transparente;
  • Refuerzo de los sistemas de inspección de trabajo.
Integrar la política salarial -en particular la política de salario mínimo- en un conjunto más amplio de instrumentos complementarios, como la protección social, el desarrollo de competencias, los incentivos a la formalización de las empresas y la promoción de la negociación colectiva, es esencial para una aplicación sostenible y eficaz.
a) apoyar la ampliación de la cobertura de las personas en situación de pobreza o vulnerables a ella en los sistemas nacionales de protección social y hacer frente a los riesgos y contingencias a lo largo de su ciclo de vida (meta 1.3 de los ODS), contribuyendo así a la realización progresiva del derecho a la seguridad social3), contribuyendo así a la realización progresiva del derecho a la seguridad social, c) apoyar el acceso a los servicios básicos (educación, salud, agua y saneamiento y vivienda), los activos productivos, la tecnología apropiada (dando prioridad a las opciones con bajas emisiones de carbono), la información, los programas integrados de inclusión social y económica, el desarrollo de capacidades (incluida la asistencia técnica y los servicios de extensión en las zonas rurales), la inclusión financiera, la creación de empleo digno y el acceso a alimentos seguros, nutritivos y suficientes (p. ej., programas de comidas escolares de producción propia) (metas 1.1 y 1.2 de los ODS),programas de comidas escolares caseras) (metas 1.4, 2.1 y 2.2 de los ODS), d) Contribuir a abordar la discriminación contra la mujer que conduce a la pobreza, el hambre y la malnutrición, como las diferencias en la prevalencia de la inseguridad alimentaria moderada o grave entre hombres y mujeres, la falta de igualdad de derechos de la mujer a los recursos económicos, así como de acceso a la propiedad y el control de la tierra y otras formas de propiedad, los servicios financieros, la herencia y los recursos naturales, de conformidad con las leyes nacionales (metas 5.a1 y 5.a.2 de los ODS), o contribuir a reconocer y valorar el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado mediante la prestación de servicios públicos, infraestructuras y políticas de protección social y la promoción de la responsabilidad compartida en el hogar y la familia, según proceda en cada país (ODS 5.4), y h) reducir la exposición y la vulnerabilidad y aumentar la resiliencia de las poblaciones pobres y vulnerables a los fenómenos climáticos extremos y a las perturbaciones y catástrofes sociales, económicas y medioambientales, así como su capacidad para responder adecuadamente a estas perturbaciones cuando se produzcan (metas 1.5 y 2.4 de los ODS)

ODS 5 - Igualdad de género

  • Meta 5.1 - Poner fin a todas las formas de discriminación contra todas las mujeres y niñas del mundo.

ODS 8 - Trabajo decente y crecimiento económico

  • Objetivo 8.1 - Mantener un crecimiento económico per cápita acorde con las circunstancias nacionales y, en particular, un crecimiento del producto interior bruto de al menos el 7% anual en los países menos desarrollados.

ODS 10 - Reducir las desigualdades

  • Meta 10.1 - Para 2030, lograr y mantener progresivamente un crecimiento de los ingresos del 40% más pobre de la población a un ritmo superior a la media nacional.

Ejemplos de países