Palabras clave: Salud materna; Lactancia materna; Seguro social; Niños; Prestaciones parentales; Transferencias en efectivo

Definición

Las prestaciones de protección de la maternidad son un elemento de la arquitectura general del sistema de protección social. Protegen mujeres embarazadas y lactantes y adolescentes del riesgo de falta de ingresos y pobreza durante un período de capacidad de generación de ingresos reducida y un aumento del costo de vida, ambos relacionados con su período de maternidad.

Los beneficios de protección de maternidad financiados por impuestos son complementarios a los beneficios de maternidad proporcionados a través de los seguros sociales y cubren a las mujeres que no cumplen los requisitos para obtener beneficios bajo los seguros sociales. Son esenciales para proteger a las mujeres en situaciones de vulnerabilidad a la pobreza, la informalidad y la exclusión social.

Justificación

Proporcionar seguridad de ingresos durante este período de mayor vulnerabilidad protege a las mujeres y niñas adolescentes al permitirles cubrir el costo de una dieta saludable y el acceso a otros bienes y servicios necesarios, en particular atención médica, incluso en relación con cualquier complicación del embarazo y el parto (por ejemplo, aborto espontáneo, parto prematuro, nacimientos múltiples, etc.) y al permitir el período de descanso necesario alrededor del parto, todo lo cual es esencial tanto para la salud de la madre como del niño.


Características principales
Diseño de prestaciones

Según las normas internacionales, los beneficios deben estar ancladas en las leyes y normativas nacionales y especificar claramente la gama, las condiciones de acceso y los niveles de las prestaciones. Como mínimo, la cuantía debe ser suficiente “para que la mujer pueda mantenerse a sí misma y a su hijo en condiciones de salud adecuadas y con un nivel de vida apropiado” y por una duración mínima de 14 semanas. Las prestaciones suelen abonarse periódicamente (mensualmente), pero a veces también pueden pagarse en menos plazos para reducir los costes de administración.

Además de las prestaciones en metálico, la atención médica prestada debe comprender, como mínimo, cuidados prenatales y postnatales, parto asistido y hospitalización, en caso necesario (OIT C183).


Admisibilidad

La identificación de las beneficiarias suele requerir un certificado médico que acredite el embarazo. Además, los regímenes financiados por los impuestos suelen estar condicionados a las prestaciones y sólo se abonan si la mujer no tiene derecho a las prestaciones de la seguridad social. A veces, también están supeditados a la comprobación de los recursos, es decir, están dirigidos a las mujeres de hogares con ingresos inferiores a un determinado nivel o por debajo de un determinado umbral de pobreza. Las prestaciones sujetas a la comprobación de recursos, en particular si se utilizan mecanismos de comprobación de recursos por poderes, son fáciles de aplicar, pero a menudo no están en consonancia con los principios anclados en las normas internacionales y han sido criticadas por varias razones, entre ellas:

  • Utilizar el hogar como unidad de análisis, con lo que se socava potencialmente la autonomía de la persona embarazada;
  • La dificultad de establecer una prueba de medios fiable, rápida y rentable y los consiguientes errores de exclusión que a menudo provocan importantes lagunas de cobertura entre los más necesitados;
  • La falta de transparencia y previsibilidad de estos mecanismos para las personas afectadas;
  • Efectos estigmatizadores de las prestaciones dirigidas a los pobres;
  • Exclusión de grupos específicos, como los menores.

Reconociendo estas limitaciones, algunos países han introducido pruebas de riqueza en lugar de mecanismos de lucha contra la pobreza. La exclusión de los hogares con ingresos elevados produce errores de selección significativamente menores, pero deben tenerse en cuenta los posibles costes de aplicación frente a los beneficios.

Mujeres embarazadas y lactantes en hogares con bajos ingresos

El impacto de este instrumento político depende en gran medida del diseño de los planes. Para ser eficaces, los regímenes deben garantizar la cobertura universal de todas las mujeres embarazadas que no estén cubiertas por mecanismos de seguridad social. Tienen que pagar prestaciones a un nivel que les permita cubrir el coste de una dieta sana y el acceso a otros bienes y servicios necesarios, en particular la atención médica. Las intervenciones lograrán el máximo impacto si van acompañadas de comunicación y formación para el cambio de comportamiento del destinatario, así como a otros cuidadores familiares, como los padres, en materia de nutrición, embarazo y cuidado de los hijos. Asimismo, es importante complementar las prestaciones económicas por maternidad y el acceso a la atención médica con otras medidas políticas de protección de la maternidad y la paternidad, entre ellas:

  • Políticas de baja por maternidad y reincorporación al trabajo;
  • Protección del empleo y no discriminación;
  • Arreglos para la lactancia materna;
  • Entornos de trabajo seguros y saludables para las mujeres embarazadas y lactantes;
  • Prestaciones por hijos a cargo;
  • Servicios de desarrollo y educación de la primera infancia universales, de alta calidad y gratuitos;
  • Permisos de paternidad y parentales financiados por la seguridad social o con fondos públicos, también para los padres no biológicos/adoptivos;
  • Acceso a educación inclusiva, de recuperación o continua para padres adolescentes, especialmente madres adolescentes;
  • Servicios de formación y apoyo a la crianza positiva.

Financieramente, es importante que las personas con capacidad contributiva queden cubiertas por los regímenes de seguridad social, de modo que las prestaciones de maternidad no contributivas financiadas con fondos públicos puedan centrarse en las personas sin otros derechos. La mejor manera de conseguirlo es aplicar la seguridad social obligatoria y acompañar las intervenciones de protección social de una estrategia de formalización que garantice que las empresas y los trabajadores estén registrados y paguen las cotizaciones a la seguridad social y los impuestos de acuerdo con los requisitos legales.

Las prestaciones médicas, que comprenden la atención prenatal y postnatal, el parto y la hospitalización especializados, así como los servicios de salud mental, en caso necesario, requieren una capacidad suficiente del sistema sanitario, tanto en términos de número de personal cualificado, con una remuneración adecuada y condiciones de trabajo decentes, como de infraestructuras.

a) apoyar la ampliación de la cobertura de las personas en situación de pobreza o vulnerables a ella en los sistemas nacionales de protección social y hacer frente a los riesgos y contingencias a lo largo de su ciclo de vida (meta 1.3 de los ODS), contribuyendo así a la realización progresiva del derecho a la seguridad social, b) contribuir a la realización del derecho a una alimentación adecuada en el contexto de la seguridad alimentaria nacional a fin de lograr un mundo libre del hambre (metas 2.1 y 2.3 de los ODS), y d) Contribuir a abordar la discriminación contra la mujer que conduce a la pobreza, el hambre y la malnutrición, como las diferencias en la prevalencia de la inseguridad alimentaria moderada o grave entre hombres y mujeres, la falta de igualdad de derechos de la mujer a los recursos económicos, así como de acceso a la propiedad y el control de la tierra y otras formas de propiedad, los servicios financieros, la herencia y los recursos naturales, de conformidad con las leyes nacionales (metas 5.a1 y 5.a.2 de los ODS), o contribuir a reconocer y valorar el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado mediante la prestación de servicios públicos, infraestructuras y políticas de protección social y la promoción de la responsabilidad compartida en el hogar y la familia, según proceda en cada país (ODS 5.4)

ODS 3 Buena Salud y Bienestar

  • Objetivo 3.1: Para 2030, reducir la tasa mundial de mortalidad materna a menos de 70 por 100.000 nacidos vivos.
  • Objetivo 3.2: Para 2030, poner fin a las muertes prevenibles de recién nacidos y niños menores de 5 años, con todos los países que aspiran a reducir la mortalidad neonatal a un mínimo de 12 por cada 1.000 nacidos vivos y la mortalidad de menores de 5 años a un mínimo de 25 por cada 1.000 nacidos vivos.

ODS 5 Igualdad de Género

  • Objetivo 5.1: Pon fin a todas las formas de discriminación contra todas las mujeres y niñas en todas partes.
  • Objetivo 5.4: Reconocer y valorar el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado mediante la provisión de servicios públicos, infraestructura y políticas de protección social, y la promoción de la responsabilidad compartida en el hogar y la familia.
  • Objetivo  5.5: Garantizar la participación plena y efectiva de las mujeres y la igualdad de oportunidades de liderazgo en todos los niveles de adopción de decisiones en la vida política, económica y pública.

ODS 8 Trabajo decente y crecimiento económico

  • Objetivo 8.5: Para 2030, lograr el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todas las mujeres y todos los hombres, incluidas las jóvenes y las personas con discapacidad, y la igualdad de remuneración por trabajos de igual valor.
  • Objetivo 8.8: Proteger los derechos laborales y promover entornos de trabajo seguros y protegidos para todos los trabajadores, incluidos los trabajadores migrantes, en particular las mujeres migrantes, y aquellos en empleos precarios.

Ejemplos de países