Un grupo de gobiernos, bancos multilaterales de desarrollo, agencias de la ONU y algunas de las mayores organizaciones filantrópicas del mundo han anunciado planes para aumentar significativamente el acceso a los programas de comidas escolares. La iniciativa supone un paso importante hacia la erradicación del hambre infantil y la mejora del acceso a la educación a escala mundial.
La iniciativa de comidas escolares pretende llegar a 150 millones de niños para 2030 en países de renta baja y media-baja, más del doble del número actual de niños que reciben comidas escolares en estos países. Las medidas propuestas, que incluyen acciones nacionales e internacionales relacionadas con la financiación, la coordinación y el suministro, representarían un gran paso hacia un mundo en el que cada niño escolarizado reciba al menos una comida caliente y nutritiva cada día.