El papel de la protección social en la lucha contra el hambre y la pobreza

En V Diálogo político sobre protección social y desarrollo, celebrado en la sede de la OCDE en París, reunió a responsables políticos, investigadores y profesionales internacionales para debatir el papel de la protección social en la lucha contra la pobreza y el hambre. El diálogo exploró cómo los programas de protección social pueden mejorar la nutrición infantil, apoyar a los agricultores familiares y reducir los riesgos de las crisis medioambientales para las poblaciones vulnerables.
Los participantes, entre los que se encontraba Renato Godinho, coordinador interino de la Alianza Mundial contra el Hambre y la Pobreza, debatieron sobre la evidencia en torno a los programas sociales dedicados a mejorar la nutrición y la seguridad alimentaria de los niños, los hogares pobres y los pequeños agricultores. Renato Godinho también hizo una presentación sobre la Alianza Mundial contra el Hambre y la Pobreza, destacando sus objetivos, gobernanza y operaciones.
Es poco probable que los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para acabar con la pobreza y el hambre se cumplan en 2030. Unos 575 millones de personas seguirán viviendo en la pobreza extrema y solo un tercio de los países cumplirán el objetivo de reducir a la mitad los niveles nacionales de pobreza. El hambre en el mundo ha vuelto a los niveles de 2005, y es probable que más de 600 millones de personas pasen hambre en 2030.
La protección social será clave para cambiar esta trayectoria. Invertir en programas de protección social puede ayudar a reducir la pobreza y mejorar los resultados en materia de salud, educación y nutrición. También puede apoyar a las personas de grupos vulnerables que se enfrentan a retos adicionales debido a la intensificación de los fenómenos meteorológicos extremos.
El resumen del Diálogo y el documento de mensajes clave destacaron la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza como una de las Iniciativas Mundiales que apoyan los sistemas de protección social como herramientas clave para erradicar el hambre y la pobreza. La Alianza actuará como un intermediario neutral en un panorama fragmentado de protección social, creando las condiciones para que los países implementen eficazmente sus propios programas.
Descargar el documento de síntesis y mensajes clave aquí:
Alianza Mundial contra el Hambre y la Pobreza
La iniciativa pretende erradicar el hambre y la pobreza para 2030, reducir las desigualdades y contribuir a revitalizar las alianzas mundiales para el desarrollo sostenible. Prioriza las transiciones inclusivas y justas, garantizando que nadie se quede atrás.
La Alianza funciona a través de tres pilares principales -nacional, financiero y de conocimiento- diseñados para movilizar y coordinar recursos para políticas basadas en pruebas y adaptadas a las realidades de cada país miembro. Aunque el G20 fue la plataforma de lanzamiento de la iniciativa, la Alianza funcionará como una plataforma global independiente, con el apoyo continuo y el posible impulso de futuras presidencias del G20.