Las crisis recientes han frenado los avances para acabar con la pobreza y el hambre, ya que la COVID-19, las catástrofes relacionadas con el clima y los conflictos han empujado a millones de personas más a la pobreza extrema y a la inseguridad alimentaria. Bajo el liderazgo del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se creó la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza como respuesta a este retroceso y con el fin de animar a los países del G-20 a acelerar los avances hacia la erradicación del hambre y la pobreza mediante el apoyo coordinado de sus miembros.
A través de su adhesión, el IDS respalda la Alianza Global contra el hambre y la pobreza y su misión de apoyar y acelerar los esfuerzos para erradicar el hambre y la pobreza (ODS 1 y 2), al tiempo que se reducen las desigualdades (ODS 10) y se contribuye a las alianzas mundiales para el desarrollo sostenible (ODS 17). Además, apoya la consecución de otros ODS interrelacionados y aboga por transiciones sostenibles, inclusivas y justas.
“Estamos muy orgullosos de convertirnos en miembros de la Alianza Global contra el hambre y la pobreza. Esta iniciativa se suma a la larga trayectoria del IDS en materia de pobreza, hambre y nutrición, así como a la labor de influencia en las políticas basada en datos empíricos que hemos llevado a cabo junto con socios de Brasil y Sudáfrica en el marco del proceso del G20. Esperamos poder perseguir los objetivos de la Alianza durante la presidencia británica del G20 el año que viene, y más allá’, afirmó Anuradha Joshi, directora del IDS.
Foto: Joa Souza