A solo cuatro años de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la comunidad internacional se enfrenta a un desafío crítico de implementación. Si bien ya existen soluciones comprobadas para reducir la pobreza y el hambre, el progreso en el ODS 1 (Fin de la Pobreza) y el ODS 2 (Hambre Cero) sigue siendo insuficiente para cumplir las metas de 2030.
A pesar de la magnitud del desafío, la prioridad ya no es identificar qué funciona, sino ampliar y financiar soluciones que ya han demostrado resultados. Acelerar el progreso requerirá un liderazgo político más fuerte, una mayor inversión en enfoques de políticas integradas y asociaciones más eficaces que conecten las prioridades nacionales con el apoyo internacional.
Este evento paralelo, celebrado durante la semana de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) y organizado por Brasil y España en su calidad de copresidentes de la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, contribuye a esta agenda al analizar cómo se pueden reforzar y ampliar los sistemas y mecanismos de financiación impulsados por los propios países para salvaguardar los logros en materia de desarrollo y evitar que se reviertan. Celebrado en paralelo a un acto complementario organizado por el BMZ y la Red Global contra las Crisis Alimentarias sobre la financiación de la prevención y la intervención temprana en contextos de crisis, forma parte de un esfuerzo más amplio para acelerar el progreso hacia los ODS 1 y 2.
Foto: UNDP/Mónica Suárez Galindo