
La Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza ocupó un lugar destacado durante las primeras reuniones presenciales del Grupo de Trabajo sobre Agricultura (AWG) y el Grupo de Trabajo sobre Seguridad Alimentaria (FSTF) del G20, celebradas en Durban (Sudáfrica). La inclusión de la Alianza en ambos grupos, junto con la creación de un Grupo de Trabajo sobre Seguridad Alimentaria bajo la presidencia sudafricana, refleja el creciente compromiso del G20 con la seguridad alimentaria y la lucha contra la pobreza rural.
Durante el AWG (22-23 de abril), se hizo referencia a la Alianza como una iniciativa clave para impulsar sistemas alimentarios inclusivos y resilientes. En particular, durante una sesión sobre la creación de resiliencia climática para la producción agrícola sostenible, facilitada por Brasil, los debates hicieron hincapié en la importancia de ampliar la acción climática inclusiva para fortalecer la agricultura y los sistemas alimentarios en el camino hacia la COP30.
El 25 de abril, la Alianza se puso aún más de relieve durante la reunión del Grupo de trabajo sobre seguridad alimentaria del G20. Una sesión informativa de actualización sobre la Alianza puso de manifiesto su papel como mecanismo concreto para acelerar la acción nacional, complementando el enfoque macroeconómico y regional definido por la Presidencia sudafricana del G20 para el Grupo de Acción. Varias delegaciones reconocieron que la Alianza, junto con el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial, son instrumentos clave para realizar esfuerzos globales coherentes en este ámbito.
Aunque este año la atención en Durban se centró principalmente en la seguridad alimentaria, la Alianza sirvió para recordar la estrecha interconexión entre el hambre y la pobreza, especialmente en las zonas rurales. Muchas de las políticas que promueve -desde la ampliación de la protección social hasta el fortalecimiento de la agricultura familiar- abordan simultáneamente la inseguridad alimentaria y la pobreza rural, generando dobles dividendos.



