Palabras clave: Contratación Pública; Política Fiscal; Salud; Desnutrición; Cambio Social y de Comportamiento

Definición

Este Instrumento Político (IP) se centra en promover y facilitar el acceso a dietas saludables a través de intervenciones que fomenten la disponibilidad y el consumo de alimentos nutritivos, reduciendo al mismo tiempo la presencia y el atractivo de opciones poco saludables.


Justificación

Promover y facilitar el acceso a dietas saludables es esencial para hacer frente a la creciente carga de malnutrición en todas sus formas, incluidas la desnutrición, las carencias de micronutrientes, el sobrepeso y las enfermedades no transmisibles relacionadas con la dieta. Cuando los alimentos nutritivos están menos disponibles, son menos asequibles o menos visibles que los productos hipercalóricos y pobres en nutrientes, es más probable que los consumidores adopten pautas alimentarias poco saludables. Las intervenciones que aumentan la disponibilidad, la asequibilidad y la conveniencia de los alimentos nutritivos, al tiempo que reducen la presencia y el atractivo de las opciones poco saludables, pueden ayudar a cambiar los patrones de consumo hacia dietas más sanas. Estas medidas son especialmente importantes para proteger a las poblaciones vulnerables, incluidos los niños y los hogares con bajos ingresos, que están más expuestos a entornos alimentarios y prácticas comerciales poco saludables. Al influir tanto en la oferta como en la demanda de alimentos nutritivos, estas intervenciones contribuyen a mejorar los resultados nutricionales, la salud de la población y la sostenibilidad de los sistemas alimentarios.


Intervenciones clave

Las intervenciones deben apoyar la oferta y la demanda de alimentos seguros y nutritivos como parte de una dieta sana. Estas intervenciones suelen consistir en normativas y estrategias destinadas a influir en los alimentos que se ofrecen y demandan en diversos entornos, incluidos los contextos frágiles.

1. Etiquetado y reglamentación:

  • Normas nutricionales: Implantación de normas nutricionales obligatorias para los alimentos disponibles en escuelas, lugares de trabajo e instituciones públicas;
  • Legislación sobre el etiquetado frontal de los alimentos: Exigir un etiquetado claro en la parte delantera del envase de los productos alimenticios para informar a los consumidores sobre su contenido nutricional y sus efectos sobre la salud;
  • Restricciones a la comercialización: restricciones a la comercialización de alimentos/bebidas dirigida a los niños. Limitación de la publicidad de alimentos poco saludables y restricciones a la comercialización de alimentos/bebidas dirigida a los niños.

2. Reutilización de la política fiscal:

  • Incentivos a la producción y/o al consumo: Proporcionar incentivos financieros y fiscales a productores y minoristas para aumentar la disponibilidad y reducir el coste de frutas, verduras y otros alimentos nutritivos mediante la reasignación de incentivos a otros productos básicos (por ejemplo, alimentos básicos o cultivos comerciales). Incentivos para animar a los consumidores, especialmente a los más vulnerables, a comprar alimentos seguros y nutritivos;
  • Gravar los alimentos poco saludables: Aplicar impuestos a las bebidas azucaradas, la comida rápida y otros alimentos que deben consumirse con moderación (o evitarse).

3. Mejorar el acceso a los alimentos a través de canales públicos:

  • Contratación pública: Garantizar que los programas financiados por el gobierno (por ejemplo, almuerzos escolares, comidas en hospitales) den prioridad a las opciones alimentarias saludables, incluidos los alimentos enriquecidos (básicos y otros);
  • Asistencia en efectivo: Para maximizar el impacto nutricional de los programas de asistencia en efectivo, debe realizarse una evaluación exhaustiva para establecer un valor de transferencia de efectivo adecuado que permita a los hogares elegir alimentos saludables. Integrar las transferencias de efectivo con iniciativas de cambio social y de comportamiento (CSC) es esencial para mejorar la eficacia de los programas;
  • Vales de comida: Forma de ayuda emitida por gobiernos u organizaciones que puede utilizarse como dinero en efectivo para comprar alimentos aprobados en minoristas designados. Su objetivo es garantizar el acceso a alimentos seguros y nutritivos que se consumen poco en las dietas locales, especialmente por parte de los grupos de población en situación de mayor vulnerabilidad. Cuando los vales alimentarios se vinculan a la educación y el asesoramiento en materia de nutrición, pueden contribuir a mejorar los resultados nutricionales;
  • Asistencia alimentaria en especie: Garantizar el diseño y la inclusión de alimentos nutritivos (incluidos alimentos enriquecidos) en la transferencia en especie ayuda a garantizar la adecuación nutricional de la asistencia alimentaria a los hogares.

4. Apoyo a los productores locales:

  • Programas "de la granja a la mesa": Fomento del abastecimiento local de productos mediante iniciativas que pongan en contacto a los agricultores locales con los consumidores y las instituciones;
  • Programas de alimentación escolar caseros: Su objetivo es proporcionar comidas nutritivas a los escolares abasteciéndose localmente de alimentos procedentes de pequeños agricultores.

5. Promoción de dietas sanas:

  • Directrices dietéticas basadas en los alimentos: elaboración de directrices dietéticas basadas en los alimentos adecuadas al contexto y apoyo a su aplicación, incluida la influencia en las políticas pertinentes;
  • Educación y concienciación de los consumidores: utilizar distintos canales y adaptar los mensajes para que sean apropiados al contexto y reflejen las necesidades específicas por edad, sexo, condiciones y situaciones.

Todos los consumidores, pero especialmente los que se encuentran en situación de vulnerabilidad, incluidos los niños y las mujeres y niñas lactantes; los pequeños productores que venden directamente a los consumidores.

Visión general

Existe un conjunto de pruebas sustancial y cada vez mayor que demuestra que las políticas destinadas a promover el acceso a una alimentación saludable mediante la configuración de los entornos alimentarios tienen efectos cuantificables en los hábitos alimentarios y los resultados nutricionales. El HLPE (2017) ofrece una síntesis global en la que se establece que las elecciones alimentarias están fuertemente determinadas por los entornos alimentarios, incluyendo la disponibilidad, la asequibilidad y el atractivo de los alimentos. Su evaluación concluye que los entornos dominados por alimentos ricos en energía y pobres en nutrientes se asocian sistemáticamente con una peor calidad de la dieta y una carga creciente de malnutrición en todas sus formas. Esta conclusión es respaldada por la OMS (2016), que sintetiza la evidencia de las intervenciones de política fiscal y constata que las señales de precios influyen significativamente en los patrones de consumo. Su revisión sistemática indica que un aumento del precio de las bebidas azucaradas se asocia con una reducción del consumo de aproximadamente un 10-12 %, mientras que las subvenciones para frutas y verduras dan lugar a aumentos cuantificables en su consumo, especialmente entre las poblaciones de bajos ingresos. Además, la revisión de la OMS (2022) sobre la comercialización de alimentos demuestra que la exposición a la comercialización de alimentos poco saludables influye significativamente en las preferencias, las peticiones de compra y los patrones de consumo de los niños, con efectos especialmente marcados entre las poblaciones más jóvenes y socioeconómicamente vulnerables.


Datos de algunos países

Chile En 2016, Chile implementó una ley que exigía etiquetas de advertencia en el frente de los empaques, restringía la comercialización y prohibía la venta de productos altos en calorías, sodio, azúcar o grasas saturadas en las escuelas. La evidencia presentada por Taillie et al. (2021) indica que, tras la implementación de la primera fase de la ley, hubo reducciones significativas en las compras generales de calorías, azúcar, grasas saturadas y sodio, en comparación con un escenario contrafactual en el que la ley no se hubiera introducido. Este caso ilustra la efectividad de los enfoques regulatorios combinados para influir tanto en el comportamiento del consumidor como en las respuestas del lado de la oferta.

México: En 2014, México implementó un impuesto especial a nivel nacional sobre las bebidas azucaradas. Colchero et al. (2016) analizaron los cambios a corto plazo en la compra de bebidas azucaradas tras un año de la implementación del impuesto. El estudio encontró que el volumen mensual promedio de bebidas gravadas compradas fue un 6 por ciento menor en 2014 de lo esperado en ausencia del impuesto. Además, las reducciones se intensificaron con el tiempo, alcanzando una disminución del 12 por ciento en diciembre de 2014. Estos hallazgos brindan evidencia de que las medidas fiscales pueden reducir efectivamente el consumo de productos poco saludables.

Brasil: El Programa de Cocinas Solidarias de Brasil (Cozinhas Solidárias) es una intervención de seguridad alimentaria basada en la comunidad diseñada para mejorar el acceso a comidas saludables entre poblaciones que experimentan inseguridad alimentaria severa y vulnerabilidad social. El programa apoya cocinas comunitarias a través de financiación federal, adquisición pública de alimentos y asociaciones con organizaciones de la sociedad civil (Madruga et al., 2024).


Referencias

Colchero, M. A., Popkin, B. M., Rivera, J. A., & Ng, S. W. (2016). Compras de bebidas en tiendas de México bajo el impuesto especial sobre bebidas azucaradas: estudio observacional. bmj, 352.

HLPE. 2017. Nutrición y sistemas alimentarios. Informe del Grupo de Expertos de Alto Nivel sobre Seguridad Alimentaria y Nutrición del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial, Roma.  

Madruga, S. W., Machado, B. O. B., & Oliveira, A. R. D. (2024). ¿Quiénes son los usuarios de la Cocina de Solidaridad? Estudio sobre desigualdades para garantizar la seguridad alimentaria y nutricional a partir de la experiencia de la comunidad Sol Nascente-Distrito Federal, Brasil. Revista de Nutrição, 37, e230112.

Taillie, L. S., Bercholz, M., Popkin, B., Reyes, M., Colchero, M. A., & Corvalán, C. (2021). Cambios en las compras de alimentos después de las políticas chilenas sobre etiquetado, marketing y ventas de alimentos en escuelas: un estudio antes y después. The Lancet Planetary Health, 5(8), e526-e533.

OMS (2016). Políticas fiscales para la alimentación y la prevención de las enfermedades no transmisibles: informe de la reunión técnica, 5-6 de mayo de 2015, Ginebra, Suiza. Organización Mundial de la Salud

OMS (2022). Exposición y poder del marketing de alimentos y sus asociaciones con actitudes, creencias y comportamientos relacionados con los alimentos: una revisión narrativa. Organización Mundial de la Salud.

Impacto económico

  • Mayores costes: Las políticas pueden ser costosas de aplicar y mantener. Estos costes podrían repercutirse en los consumidores, que podrían simplemente optar por alternativas más baratas o adaptar sus hábitos de consumo sin que ello repercuta en la salubridad general;
  • Desigualdad económica: Los impuestos sobre los alimentos poco saludables pueden afectar de forma desproporcionada a las poblaciones con bajos ingresos, que pueden depender de opciones más baratas y densas en calorías para su ingesta calórica diaria.


Retos de la aplicación

  • Cumplimiento normativo: Garantizar el cumplimiento de las normas nutricionales y las leyes de etiquetado puede ser un reto, especialmente en regiones con capacidad o recursos reguladores limitados;
  • Control y aplicación: Un control y una aplicación eficaces requieren recursos e infraestructuras importantes, que pueden no estar disponibles en todas las zonas.


Alcance limitado

  • Oferta y demanda: Aumentar la disponibilidad de alimentos inocuos y nutritivos no se traduce automáticamente en un aumento del consumo si no hay una alineación con la demanda y las preferencias de los consumidores. Esto requerirá esfuerzos combinados para mejorar la oferta y la demanda (es decir, coordinación, ubicación conjunta de esfuerzos, etc.).


Posibles consecuencias imprevistas

  • Distorsiones del mercado: Intervenciones como las subvenciones y los impuestos pueden crear distorsiones en el mercado, lo que puede tener consecuencias económicas no deseadas, como la reducción de la rentabilidad de los pequeños agricultores o las empresas locales;
  • Reformulación de productos: Las empresas pueden reformular los productos de forma que cumplan las normas reglamentarias, pero introduzcan otros problemas de salud, como la sustitución del azúcar añadido por edulcorantes artificiales.


Alcance limitado

  • Brecha urbano-rural: estrategias como la contratación pública o los cupones de alimentos podrían aplicarse con mayor eficacia en las zonas urbanas, dejando a las poblaciones rurales con menos acceso a los beneficios de tales intervenciones;
  • Mercados pequeños e informales: En muchas regiones, una parte importante de los alimentos se vende en mercados informales que son más difíciles de regular y controlar;
  • Sostenibilidad: las estrategias de apoyo a la oferta y la demanda de dietas saludables suelen requerir una voluntad política y una financiación constantes, que pueden fluctuar con los cambios en las condiciones gubernamentales o económicas.


Autonomía del consumidor

  • Resistencia a las recomendaciones dietéticas centradas en la moderación: los consumidores pueden resistirse a las recomendaciones sobre moderación (o evitación) de alimentos poco saludables, sobre todo si creen que se está restringiendo su elección personal.
a) apoyar la ampliación de la cobertura de las personas en situación de pobreza o vulnerables a ella en los sistemas nacionales de protección social y hacer frente a los riesgos y contingencias a lo largo de su ciclo de vida (meta 1.3 de los ODS), contribuyendo así a la realización progresiva del derecho a la seguridad social, b) contribuir a la realización del derecho a una alimentación adecuada en el contexto de la seguridad alimentaria nacional a fin de lograr un mundo sin hambre (metas 2.1 y 2.3 de los ODS)1 y 2.3), c) apoyar el acceso a los servicios básicos (educación, salud, agua y saneamiento y vivienda), los activos productivos, la tecnología apropiada (dando prioridad a las opciones con bajas emisiones de carbono), la información, los programas integrados de inclusión social y económica, la capacitación (incluida la asistencia técnica y los servicios de extensión en las zonas rurales), la inclusión financiera, la creación de empleo decente y el acceso a alimentos seguros, nutritivos y suficientes (p. ej., programas de comidas escolares cultivados en casa) (p. ej., programas de comidas escolares cultivadas en casa),programas de comidas escolares caseras) (metas 1.4, 2.1 y 2.2 de los ODS), d) Contribuir a abordar la discriminación contra la mujer que conduce a la pobreza, el hambre y la malnutrición, como las diferencias en la prevalencia de la inseguridad alimentaria moderada o grave entre hombres y mujeres, la falta de igualdad de derechos de la mujer a los recursos económicos, así como de acceso a la propiedad y el control de la tierra y otras formas de propiedad, los servicios financieros, la herencia y los recursos naturales, de conformidad con las leyes nacionales (metas 5.a1 y 5.a.2 de los ODS), o contribuir a reconocer y valorar el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado mediante la prestación de servicios públicos, infraestructuras y políticas de protección social y la promoción de la responsabilidad compartida en el hogar y la familia, según proceda en cada país (ODS 5.4), y f) llegar a los consumidores de alimentos vulnerables a la inseguridad alimentaria y la malnutrición, con vistas a promover la información y facilitar el acceso a dietas sanas, incluso mediante la educación

ODS 3 - Buena salud y bienestar

  • Objetivo 3.4 - Para 2030, reducir en un tercio la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles mediante la prevención y el tratamiento, y promover la salud mental y el bienestar.

Ejemplos de países