La Declaración de Río de Janeiro hace hincapié en la fiscalidad de los multimillonarios, la transición energética, el apoyo a la COP30 en Brasil y las soluciones a los desafíos globales, con especial atención al crecimiento sostenible y la lucha contra la pobreza. El apoyo a temas sin precedentes en el foro marca la presidencia brasileña.

La declaración aborda la inclusión social, la lucha contra el hambre y la pobreza, la fiscalidad de los multimillonarios, las medidas para la transición energética, la reforma de la gobernanza mundial y la aceleración de la acción climática, al tiempo que apoya la COP30 (Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático) de 2025, que se celebrará en Belém, Brasil. Estos son los compromisos centrales de la histórica Declaración de los Líderes del G20 en Río de Janeiro, hecha pública el lunes 18 de noviembre.
El documento, que ha logrado el consenso de todos los países miembros, refuerza el compromiso del grupo de abordar los retos mundiales y promover un crecimiento fuerte, sostenible e integrador. En la declaración, los líderes reafirman su dedicación a cuestiones cruciales que configuran el futuro mundial.
Los líderes subrayan la importancia de acciones coordinadas para combatir el cambio climático, promover transiciones energéticas justas y preservar el medio ambiente. También subrayan la necesidad de una reforma integral de la gobernanza mundial, que incluya el fortalecimiento de las Naciones Unidas, la modernización del sistema financiero internacional, el fomento de un sistema de comercio multilateral inclusivo y la promoción del desarrollo ético de la inteligencia artificial.
Marca de la presidencia brasileña
Entre los puntos clave de la agenda relacionados con la inclusión social y la lucha contra el hambre y la pobreza, la declaración destaca el lanzamiento de la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, el apoyo a una fiscalidad progresiva y el compromiso de gravar adecuadamente a los multimillonarios. Por primera vez en la historia del foro, el G20 se ha comprometido a movilizar recursos para el saneamiento básico y el acceso al agua potable, así como a abordar el racismo y promover la igualdad racial como parte del esfuerzo para combatir las desigualdades.
Refuerzo de la acción por el clima
Los líderes del G20 destacaron la urgencia de la movilización mundial contra el cambio climático, reafirmando los compromisos con el Acuerdo de París y los objetivos de neutralidad de carbono. Subrayan la importancia de aumentar la financiación verde tanto pública como privada, especialmente para los países en desarrollo, y sostienen que la reforma de la arquitectura financiera internacional es esencial para apoyar la acción por el clima.
Además, los líderes respaldaron las negociaciones en curso de la COP29 en Bakú, Azerbaiyán, y expresaron su apoyo a la próxima COP30, que tendrá lugar en 2025 en Belém, Brasil. El G20 también muestra su apoyo a un Nuevo Objetivo Colectivo Cuantificado para la Financiación Climática (NCQG).
En el frente de la transición energética, la declaración pide inversiones para ayudar a los países en desarrollo y reafirma el compromiso de eliminar progresivamente las subvenciones ineficientes a los combustibles fósiles, junto con los esfuerzos para acelerar transiciones energéticas justas, limpias y sostenibles.