Instrumento político:

Palabras clave: Contratación Pública; Acceso a Mercados; Agroindustria; Infraestructura; Agricultura Familiar

Definición

Las cadenas de valor cortas son sistemas de suministro agroalimentario en los que se minimiza el número de intermediarios entre productores y consumidores y se reduce la distancia económica, geográfica y social. Por lo tanto, promover las cadenas de valor cortas se refiere a apoyar sistemas agroalimentarios que reducen la intermediación y acortan las distancias económicas, geográficas y sociales entre productores y consumidores, mejorando así la transparencia, fortaleciendo el desarrollo económico local y aumentando la participación del valor capturado por los productores.


Justificación

Las cadenas de valor de suministro corto minimizan la distancia entre productores y consumidores al reducir los intermediarios, con lo que mejoran la frescura del producto, reducen los costes de transporte y apoyan las economías locales. Al vincular directamente a los agricultores locales con los transformadores y compradores, estos sistemas contribuyen a la sostenibilidad, la mejora de la nutrición, una mayor transparencia y el fortalecimiento de las relaciones entre productores y consumidores.


Intervenciones clave

  • Apoyar la producción y el consumo locales :
    • Programas para fomentar el abastecimiento de alimentos de producción local mediante iniciativas que pongan en contacto a los agricultores locales con los consumidores, por ejemplo, los programas "De la granja a la mesa", y
    • Programas para aumentar el acceso de los escolares a comidas nutritivas mediante el abastecimiento de alimentos producidos localmente por pequeños agricultores, por ejemplo, los programas de alimentación escolar "cultivados en casa".
  • Programas de contratación pública en los que participen productores y transformadores locales: Programas de adquisición de alimentos para promover las compras públicas procedentes de la producción y transformación local de alimentos, incluyendo el seguimiento de prácticas agrícolas sostenibles, dirigidos a sectores gestionados por las autoridades públicas, como comedores escolares, centros de salud, residencias de ancianos, prisiones y oficinas gubernamentales. Estos programas pueden promover productos sostenibles, producidos localmente, frescos certificados y procesados localmente, como leche y productos lácteos, grasas y aceites, etc., abogando por la reducción del kilometraje de los alimentos, reduciendo los gases de efecto invernadero (GEI), los envases, el desperdicio de alimentos, impulsando la economía y el empleo locales, apoyando a los empresarios locales, incluidas las PYME dirigidas por mujeres y jóvenes, y promoviendo el patrimonio territorial.
  • Programas alimentarios urbanos y territoriales (por ejemplo, agricultura zonal, mercados de agricultores, etc.): Integrar la planificación del sistema alimentario en los planes urbanos y de ordenación del territorio, como los planes y reglamentos de tenencia de la tierra, la gestión integrada del agua y los planes maestros urbanos, como punto de entrada importante para permitir la mejora de la salud y la nutrición de las poblaciones urbanas mediante la reducción de los vínculos entre el campo y la ciudad y el aumento de la disponibilidad y el acceso a los alimentos para los habitantes urbanos.
  • Política, programas y leyes reguladoras de la agricultura urbana y periurbana: Promoción de políticas, programas y leyes reguladoras reconocidas como parte de las ordenanzas de zonificación y las designaciones de uso del suelo, u otras normativas que incluyan:
    • Producción agrícola urbana, por ejemplo, animales de traspatio, estructuras construidas y funciones y responsabilidades de los profesionales, y
    • Instrumentos de política fiscal, por ejemplo, restricciones a la venta de productos agrícolas, impuestos y tasas de agricultura urbana.
  • Desarrollo de infraestructuras para mercados territoriales: Aprovechar los programas, políticas y normativas sobre desarrollo de mercados territoriales e inversiones relacionadas para garantizar la infraestructura necesaria para acortar las cadenas de suministro. Las políticas de este ámbito contribuyen a:
    • Vincular directamente a los productores con el mercado,
    • Reducir los intermediarios para abaratar los costes alimentarios,
    • Aumentar el acceso a la información sobre precios, y
    • Desarrollar plataformas para facilitar los vínculos entre minoristas y productores, aumentando en última instancia el suministro directo de los productores a los consumidores urbanos y mejorando la nutrición de las poblaciones vulnerables.   
  • Incentivos financieros y subvenciones: Creación de un entorno propicio para facilitar el acceso a incentivos financieros y fiscales que aumenten la productividad, impulsen la generación de ingresos y el bienestar general de los productores para que desarrollen sus negocios:
    • Acceso a la tenencia de la tierra,
    • Créditos,
    • Préstamos y subvenciones,
    • Apoyo a la consolidación de las PYME y las organizaciones de productores, con el fin último de aumentar la disponibilidad de alimentos nutritivos y sanos (por ejemplo, subvencionar los alimentos sanos, gravar los alimentos poco saludables para influir en los hábitos de consumo.
  • Apoyo a la resiliencia de los sistemas alimentarios y respuesta de emergencia: Programas nacionales y marcos políticos para aumentar la resiliencia de los actores del sistema alimentario a través de incentivos para incluir la producción local de alimentos en los mecanismos de respuesta de emergencia, redes de seguridad social, mecanismos de protección social, para aumentar la resiliencia general del sistema alimentario.  
  • Localización/regionalización de la adquisición de ayuda alimentaria humanitaria: Aprovechar la financiación humanitaria para crear sistemas alimentarios más sostenibles en regiones con déficit de alimentos, ecologizar la cadena de suministro de alimentos humanitarios y aumentar la velocidad de la respuesta humanitaria. Desarrollar una política de localización de la ayuda alimentaria que tenga en cuenta las cestas de alimentos autóctonos, incentivando a las instituciones financieras locales e internacionales para que desarrollen productos que apoyen la inversión en la producción de alimentos de emergencia, la manipulación post-cosecha, la fabricación y la infraestructura de la cadena de suministro y los servicios de apoyo relacionados.

Pequeños productores, transformadores, comerciantes y consumidores pobres

Condiciones previas necesarias para el éxito en la aplicación:

  • Un sistema alimentario local fuerte: Una red de mercados territoriales establecidos con un suministro suficiente de diversos productos frescos es crucial para la eficacia del programa.
  • Gobernanza local sólida: Unas estructuras de gobernanza local eficaces son esenciales para el establecimiento y el funcionamiento sostenible de los sistemas alimentarios locales. Esto incluye un liderazgo transparente y responsable a nivel local y políticas de apoyo del gobierno local.  
  • Intervenciones complementarias: El éxito de esta política depende de intervenciones complementarias en educación, infraestructuras y sanidad. Por ejemplo, la mejora de las infraestructuras de mercado es fundamental, mientras que la educación puede mejorar las aptitudes empresariales y financieras de las mujeres. Necesidad de garantizar una amplia cobertura y evitar que los criterios de elegibilidad excluyan a otras categorías de personas vulnerables.
    • Acceso a la financiación: Se requiere una inversión inicial de capital para crear una infraestructura de mercado. Las instituciones de microfinanciación y las subvenciones públicas pueden desempeñar un papel importante a la hora de proporcionar el apoyo financiero necesario.
    • Apoyo técnico: La asistencia técnica continua y los programas de capacitación son esenciales para garantizar que los pequeños productores, los procesadores locales de alimentos, las mujeres y los grupos marginados puedan acceder eficazmente a los mercados y mantener altos niveles de calidad.
    • Educación nutricional: Los programas que educan a los participantes en hábitos alimentarios saludables y en la utilización de productos frescos pueden maximizar el impacto nutricional del programa.
    • Iniciativas de alfabetización alimentaria: Dotar a los participantes de habilidades culinarias y conocimientos sobre la preparación de alimentos puede mejorar su capacidad para utilizar el programa con eficacia.
    • Ayuda al transporte: Proporcionar o subvencionar opciones de transporte puede garantizar que los participantes puedan acceder físicamente a los mercados agrícolas para canjear sus cupones.
  • Seguimiento y evaluación: El seguimiento y la evaluación periódicos son cruciales para valorar la eficacia del programa, identificar los retos y hacer los ajustes necesarios.
  • Sostenibilidad: Asegurar la financiación a largo plazo e integrar el programa en las redes de seguridad social existentes puede garantizar su sostenibilidad.


Riesgos y medidas de contingencia:

  • Instituciones sociales discriminatorias: En algunas regiones, las instituciones sociales pueden restringir la participación de las mujeres en las actividades económicas. Son necesarios programas de sensibilización y defensa para promover la igualdad de género y apoyar la participación activa de las mujeres.
  • Riesgos medioambientales: Los riesgos relacionados con el clima, como las sequías y las inundaciones, pueden afectar a la productividad agrícola. La aplicación de prácticas agrícolas resilientes y el acceso a recursos de adaptación climática son cruciales para mitigar estos riesgos.
  • Impacto alimentario: Aunque fomenta la ingesta de frutas y verduras como consumo de productos frescos, el programa podría no abordar directamente la calidad general de la dieta o las deficiencias de micronutrientes.  
  • Manipulación del mercado: En algunos casos, el programa podría tener consecuencias imprevistas, como precios inflados en los mercados territoriales debido al aumento de la demanda. Podría ser necesario realizar controles y ajustes.
b) contribuir a la realización del derecho a una alimentación adecuada en el contexto de la seguridad alimentaria nacional para lograr un mundo sin hambre (metas 2.1 y 2.3 de los ODS), c) apoyar el acceso a los servicios básicos (educación, salud, agua y saneamiento y vivienda), los activos productivos, la tecnología apropiada (dando prioridad a las opciones con bajas emisiones de carbono), la información, los programas integrados de inclusión social y económica, el desarrollo de capacidades (incluida la asistencia técnica y los servicios de extensión en las zonas rurales), la inclusión financiera, la creación de empleo decente y el acceso a alimentos seguros, nutritivos y suficientes (por ejemplo,programas de comidas escolares caseras) (metas 1.4, 2.1 y 2.2 de los ODS), d) Contribuir a abordar la discriminación contra la mujer que conduce a la pobreza, el hambre y la malnutrición, como las diferencias en la prevalencia de la inseguridad alimentaria moderada o grave entre hombres y mujeres, la falta de igualdad de derechos de la mujer a los recursos económicos, así como de acceso a la propiedad y el control de la tierra y otras formas de propiedad, los servicios financieros, la herencia y los recursos naturales, de conformidad con las leyes nacionales (metas 5.a1 y 5.a.2 de los ODS), o contribuir a reconocer y valorar el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado mediante la prestación de servicios públicos, infraestructuras y políticas de protección social y la promoción de la responsabilidad compartida en el hogar y la familia, según proceda a nivel nacional (ODS 5.4), e) centrarse en los pequeños agricultores (agricultores familiares, grupos dependientes de los bosques, pescadores, pastores) y, entre ellos, en los que tienen más probabilidades de quedarse atrás (por ej. las mujeres, los jóvenes, los ancianos, las poblaciones indígenas, las comunidades sin litoral o que viven en zonas aisladas, los pastores, los pescadores, los habitantes de los bosques), con el fin de aumentar su productividad y sus ingresos mediante un acceso seguro y equitativo a la tierra, a otros recursos e insumos productivos, a los conocimientos, a los servicios financieros, a las remesas y a las contribuciones de la diáspora, al acceso al crédito y a los mercados, incluidos los mercados institucionales, y a las oportunidades de valor añadido, así como al empleo no agrícola (meta 2.3 de los ODS).3) y promover el desarrollo rural y territorial, f) llegar a los consumidores de alimentos vulnerables a la inseguridad alimentaria y la malnutrición, con el fin de promover la información y facilitar el acceso a dietas saludables, incluso a través de la educación, g) fomentar sistemas de producción de alimentos sostenibles y saludables y aplicar prácticas agrícolas resilientes que aumenten la productividad y la producción al tiempo que mantienen los ecosistemas, incluidas la agroecología, la agrosilvicultura y el pago por servicios ambientales, que refuercen la capacidad de adaptación al cambio climático, las condiciones meteorológicas extremas, la sequía, las inundaciones y otros desastres, y que mejoren progresivamente la calidad de la tierra y el suelo y mantengan las poblaciones de peces (meta 2.4 de los ODS).4), y h) reducir la exposición y la vulnerabilidad y aumentar la resiliencia de las poblaciones pobres y vulnerables a los fenómenos climáticos extremos y a las perturbaciones y catástrofes sociales, económicas y medioambientales, así como su capacidad para responder adecuadamente a estas perturbaciones cuando se produzcan (metas 1.5 y 2.4 de los ODS)

ODS 3 - Buena salud y bienestar

  • Objetivo 3.4 - Para 2030, reducir en un tercio la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles mediante la prevención y el tratamiento y promover la salud mental y el bienestar.


ODS 5 - Igualdad de género

  • Objetivo 5.a - Emprender reformas para otorgar a las mujeres los mismos derechos a los recursos económicos, así como el acceso a la propiedad y el control de la tierra y otras formas de propiedad, los servicios financieros, la herencia y los recursos naturales, de conformidad con la legislación nacional.


ODS 8 - Trabajo decente y crecimiento económico

  • Objetivo 8,5 - Para 2030, lograr el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todas las mujeres y todos los hombres, incluidos los jóvenes y las personas con discapacidad, así como la igualdad de retribución por un trabajo de igual valor.

ODS 9 - Industria, innovación e infraestructuras

  • Objetivo 9.3 - Aumentar el acceso de las pequeñas empresas industriales y de otro tipo, en particular en los países en desarrollo, a los servicios financieros, incluido el crédito asequible, y su integración en las cadenas de valor y los mercados.


ODS 10 - Reducir las desigualdades

  • Objetivo 10.1 - Para 2030, lograr y mantener progresivamente un crecimiento de los ingresos del 40% de la población más desfavorecida a un ritmo superior a la media nacional.
  • Objetivo 10.2 - Para 2030, potenciar y promover la inclusión social, económica y política de todos, independientemente de su edad, sexo, discapacidad, raza, etnia, origen, religión o situación económica o de otro tipo.


ODS 11 - Ciudades y comunidades sostenibles

  • Objetivo 11.a - Apoyar los vínculos económicos, sociales y medioambientales positivos entre las zonas urbanas, periurbanas y rurales reforzando la planificación del desarrollo nacional y regional.


ODS 12 - Consumo y producción responsables

  • Objetivo 12.2 - Para 2030, lograr la gestión sostenible y el uso eficiente de los recursos naturales
  • Objetivo 12,7 - Promover prácticas de contratación pública sostenibles, de acuerdo con las políticas y prioridades nacionales.