El Programa Nacional de Riego con Enfoque de Cuenca (PRONAREC) promueve un marco de gestión integrada de los recursos hídricos (GIRH) desde un enfoque comunitario.
Objetivo: Poblaciones indígenas, mujeres y agricultores familiares. Los beneficiarios elegibles del PRONAREC eran comunidades con WUAs establecidas o en proceso de establecimiento que cumplían ciertos criterios : (i) prueba de estatus legal , (ii) evidencia de acceso a derechos de agua para riego otorgados por las autoridades , (iii) un acuerdo firmado con el gobierno local para operar y mantener la infraestructura de riego, (iv) compromiso de aportar al menos 10%. Las comunidades elegibles presentaron la documentación requerida para justificar la viabilidad de los proyectos desde una perspectiva medioambiental, técnica, legal y socioeconómica. Además, las propuestas incluían un plan de gestión de la cuenca hidrográfica. En última instancia, la revisión final y la aprobación de los proyectos corrieron a cargo de las Gobernaciones, el Fondo Nacional de Inversión Productiva y el VRHR (Viceministerio de Recursos Hídricos e Irrigación).
Intervención: En 2009, el Gobierno de Bolivia puso en marcha la primera fase del Programa Nacional de Riego con Enfoque de Cuenca (PRONAREC), seguida de una segunda fase aprobada en 2013. El objetivo general del PRONAREC es aumentar los ingresos agrícolas y la productividad de los hogares rurales mediante la ampliación de la superficie agrícola bajo riego y la mejora de la eficiencia en el uso y distribución del agua para fines agrícolas a través del desarrollo de sistemas de riego comunitarios. El Programa Nacional de Riego con Enfoque de Cuenca (PRONAREC) promueve un marco de gestión integrada de los recursos hídricos (GIRH) desde un enfoque comunitario. Para lograr sus objetivos, el programa financió inversiones en infraestructura pública para la construcción y rehabilitación de sistemas de riego comunitarios. También proporcionó asistencia técnica para el uso y mantenimiento de la infraestructura de riego, así como para la adopción de prácticas agrícolas nuevas y más rentables. Es importante mencionar que el programa sólo financiaba infraestructuras públicas comunales. Como tales, los agricultores eran responsables de realizar inversiones privadas en la explotación para aprovechar plenamente los beneficios del programa. Estas inversiones incluían canales de riego, tuberías, bombas de riego y otras inversiones necesarias.
Las principales actividades financiadas por el programa incluyen:
- Financiación de infraestructuras comunitarias para el desarrollo de sistemas de riego (es decir, presas de agua, canales de riego);
- Asistencia técnica para la gestión de las infraestructuras y el uso eficiente de los recursos hídricos.
- Asistencia técnica para la adopción de nuevas prácticas agrícolas (por ejemplo, cultivos de mayor valor).
Se espera que el acceso a la infraestructura pública de regadío desencadene inversiones privadas en las explotaciones para aumentar la superficie de regadío. Estas inversiones privadas incluyen la construcción de canales en las explotaciones, bombas de agua, conducciones de agua, etc. Se espera que la realización de inversiones privadas en las explotaciones y la ampliación de las tierras de regadío multipliquen por dos el valor de la producción agrícola:
- En primer lugar, el aumento del valor de la producción puede deberse a un mayor rendimiento causado por el aumento del número de cosechas por temporada agrícola. La menor dependencia de la agricultura de secano permite a los agricultores cosechar más de una temporada y, por tanto, aumentar la producción.
- En segundo lugar, un aumento del valor de la producción puede ser el resultado de una transformación de la cartera de cultivos: una agricultura menos arriesgada debido al acceso al riego genera incentivos para que los agricultores planten cultivos con mayor valor de mercado.
Esta transformación agrícola se refuerza a través de la asistencia técnica y la formación proporcionadas a los beneficiarios del programa sobre comercialización y prácticas agroeconómicas, y a las WUA sobre riego de parcelas, protección de cuencas, gestión y funcionamiento y mantenimiento del sistema .
Por último, se espera que el acceso al riego refuerce los vínculos de los agricultores con los mercados, ya que el aumento de la producción agrícola podrá destinarse a la venta en el mercado, lo que impulsará la productividad y los ingresos agrícolas. El programa pretende financiar obras y adquisiciones dentro de las siguientes áreas de intervención:
- Fortalecimiento de estrategias y mecanismos para la gestión de los recursos hídricos con un enfoque de cuencas hidrográficas: esto incluirá actividades destinadas a conservar las fuentes de agua y su uso eficiente en los sistemas de riego, así como el fortalecimiento de los mecanismos para la gestión y aplicación de enfoques de gestión de cuencas hidrográficas vinculadas a los sistemas de riego;
- Asistencia técnica: destinada a optimizar el uso de los sistemas de riego, potenciar las capacidades organizativas y operativas de las organizaciones de usuarios del agua y mejorar la productividad agrícola de los beneficiarios. Esto incluirá:
- (a) Asistencia técnica para la correcta utilización y mantenimiento de los sistemas de riego;
- (b) Formación para mejorar las decisiones de los productores sobre selección y gestión de cultivos, así como para identificar oportunidades de comercialización; y
- (c) Un enfoque de género;
- Inversiones para el desarrollo del riego comunitario con enfoque de cuenca: incluirá la construcción, rehabilitación y mejoramiento de sistemas de riego comunitario en los siete departamentos aptos para riego, beneficiando a un conjunto de comunidades que cumplan con los criterios de elegibilidad que se establezcan en el reglamento operativo. Estas inversiones (que se realizarán fuera de las parcelas de los productores) representarán alrededor de 80% del coste total de la operación.
El programa se ha ejecutado en dos fases. La primera fase (PRONAREC I), financió un total de 54 sistemas de riego comunitarios (proyectos) que abarcaron más de 9.000 hectáreas de tierras incrementales y beneficiaron a 10.500 familias, aproximadamente.
La segunda fase del programa (PRONAREC II), financió un total estimado de 75 sistemas de riego comunitarios, cubriendo más de 10.500 hectáreas de tierra y beneficiando a aproximadamente 13.192 familias. El PRONAREC III se aprobó en 2016 y el PRONAREC IV está actualmente en ejecución (45.000 familias en total).
Primera fase (PRONAREC I): Coste total de US$35,8 millones
Segunda fase del programa (PRONAREC II): Coste total de US$77 millones
Aproximadamente entre US$5000 y US$10.000 por familia, incluyendo infraestructura y asistencia técnica.
Nacional con una participación local y comunitaria
La implementación del PRONAREC comenzó en 2009 por el Ministerio de Medio Ambiente y Agua de Bolivia (MMAyA) y su Viceministerio de Recursos Hídricos y Riego ( VRHR ) . El programa se ha implementado en dos fases. La primera fase (PRONAREC I) inició la construcción y rehabilitación de infraestructuras para sistemas de riego en 2010. Los proyectos se distribuyeron por toda Bolivia en los departamentos de Cochabamba, La Paz, Chuquisaca, Oruro, Potosí, Santa Cruz y Tarija. Los proyectos de la primera fase finalizaron su construcción en diferentes fechas, entre 2011 y 2015. La segunda fase del programa (PRONAREC II) inició la construcción de infraestructura pública de riego en 2014.
La gobernanza incluía un enfoque de género, como sigue:
El proceso de integración del enfoque de género para se desarrolló a través de procesos participativos, partiendo del reconocimiento de las desigualdades y diferencias entre hombres y mujeres que existen en los contextos específicos de los proyectos, ya que las comunidades son generalmente grupos heterogéneos y no armónicos. Este proceso participativo debe comenzar con los técnicos involucrados en las diferentes etapas del ciclo del proyecto, quienes deben estar plenamente convencidos de la importancia de integrar el enfoque de género en todas las etapas del proyecto.
Datos: El proceso de integración del enfoque de género debe contar con una línea de base establecida al inicio del ciclo del proyecto, ya que es la única forma de contar con indicadores que permitan medir si se ha reducido la brecha de desigualdad de género entre hombres y mujeres. Sin embargo, la introducción del enfoque de género no debe significar el desarrollo de actividades adicionales a las previstas, sino que éstas deben ser componentes integrales del conjunto. Por lo tanto, es fundamental entender que este enfoque debe ser incorporado desde el inicio de los proyectos, y la línea de base servirá como información de partida que permita formular los objetivos y metas a alcanzar en materia de equidad de género en cada proyecto, permitiendo visualizar los resultados en esta materia durante la fase operativa de los proyectos de riego.
En términos generales, esta línea de base debería permitir:
- Análisis de las especificidades del proyecto: Cada contexto de proyecto tiene sus propias particularidades, derivadas de las demandas diferenciadas de género relacionadas con el uso de las infraestructuras.
- Análisis de los roles de género: Esto incluye examinar el acceso a los recursos, el empleo, el uso del agua y la distribución de beneficios y productos, así como las funciones en las actividades domésticas, productivas y comunitarias, la toma de decisiones y otros aspectos relacionados con las desigualdades entre hombres y mujeres tanto a nivel familiar como comunitario.
- Analizar las limitaciones: Investigar las limitaciones derivadas de la falta de propiedad conjunta en las organizaciones.
- Análisis de riesgos: Identificar los posibles impactos negativos que las intervenciones pueden tener en hombres y mujeres.
- Indicadores de construcción: Desarrollar indicadores de seguimiento y evaluación con la participación de hombres y mujeres.
- Análisis de las respuestas: Examinar cómo los hombres y las mujeres, individual y colectivamente dentro de su organización de usuarios de agua, responden interna y externamente cuando los factores externos influyen en el proyecto o la organización.
A partir del análisis de esta situación, debe elaborarse un pequeño plan de integración del enfoque de género que responda a las especificidades de cada proyecto, pero siempre vinculado a objetivos de nivel superior. Es importante establecer indicadores de género sencillos que permitan medir los cambios producidos al final de los proyectos y durante la fase operativa.
Enfoque participativo
Para lograrlo, hay que tener en cuenta una serie de consideraciones a la hora de planificar los actos, entre ellas:
- Fomentar la participación: Se debe motivar tanto a hombres como a mujeres para que participen, asegurando que la participación no se limite a la presencia física, sino que incluya también que las mujeres expresen sus preocupaciones y posturas. Para facilitarlo, se sugiere realizar trabajos de grupo separados (para mujeres y hombres).
- Calendario de eventos: Los horarios de los actos deben contemplar momentos en los que tanto mujeres como hombres puedan participar sin descuidar otras actividades importantes.
- Metodología de eventos: La metodología debe tener en cuenta que muchas mujeres de las comunidades pueden estar en desventaja debido a un acceso limitado a la educación formal, utilizando herramientas que no requieran conocimientos avanzados de alfabetización.
- Evitar el aumento de la carga de trabajo: Involucrar a las mujeres en los proyectos no debe ser a costa de aumentar su ya pesada carga de trabajo. Los técnicos de campo deben motivar tanto a hombres como a mujeres para que analicen las relaciones de género dentro de sus hogares, fomentando un cambio de actitud para que compartan funciones en todas las actividades domésticas, productivas, comunitarias y de otro tipo. En última instancia, esto mejorará la posición de las mujeres y aumentará su participación en la toma de decisiones a diversos niveles.
Mecanismos institucionales
Para lograr auténticos impactos en la igualdad de acceso y oportunidades de mujeres y hombres en los sistemas de regadío, es necesario poner en marcha los siguientes mecanismos de apoyo:
- Establecer alianzas estratégicas: Colaborar con instituciones y/o profesionales para fortalecer las capacidades de los técnicos responsables de brindar apoyo y asistencia técnica en la integración del enfoque de género.
- Incorporar tareas de género: Incluir tareas específicas relacionadas con el género en los términos de referencia para todas las partes implicadas en la preinversión, la ejecución del proyecto, el apoyo y la asistencia técnica, con el objetivo clave de promover y garantizar la apropiación conjunta en las organizaciones de usuarios del agua.
- Formación para mujeres: Impartir formación a las mujeres de las asociaciones de usuarios de agua sobre liderazgo, autoestima y habilidades técnicas.
- Asistencia técnica adecuada: Desarrollar un adecuado seguimiento y apoyo técnico por parte de la UCEP del PRONAREC III durante las etapas de acompañamiento y asistencia técnica en los proyectos de riego.
- Incentivos para la igualdad de género: Establecer incentivos para los proyectos que logren mejores resultados en equidad de género.
- Difusión de proyectos con éxito: Crear y distribuir material audiovisual e impreso sobre proyectos de éxito para fomentar su reproducción en otras iniciativas.
Ninguno
Datos: El conjunto de datos analizados en este estudio se recopiló mediante una encuesta de hogares agrícolas diseñada para examinar los efectos del PRONAREC. El cuestionario consta de 15 módulos que cubren información sobre características demográficas y de los hogares, identificación y ubicación de las explotaciones agrícolas, uso de la tierra, tipos de cultivos, inversiones en tierras agrícolas, ganado, maquinaria y equipo agrícola, asistencia técnica, entre otros. En conjunto, la encuesta recoge toda la información necesaria para llevar a cabo el análisis propuesto , incluyendo un innovador conjunto de módulos que recogen información sobre las características y la gestión de los sistemas de riego (por ejemplo, las características del sistema y la estructura organizativa), y las WUA . Las preguntas relativas a las actividades agrícolas se refieren al ciclo agrícola de julio de 2014 a junio de 201 5. La muestra de análisis consta de 583 en el grupo de tratamiento y 1 ,099 productores encuestados en el grupo de control (n = 1,682).
Metodología: Mediante el uso de propensity score matching, se evaluó el impacto del Programa Nacional de Riego con Enfoque de Cuenca (PRONAREC). Para ello, se recopiló un conjunto de datos transversales de una muestra de 1, 682 agricultores (583 beneficiarios y 1,0 99 controles) para el ciclo agrícola 2014 - 2015. Para evaluar los efectos del programa , se compararon dos rondas de participantes en el programa: las comunidades tratadas son las que recibieron el programa primero, mientras que las comunidades de control son las que estaban en proceso de recibir el tratamiento en un periodo posterior. La estrategia controla la colocación en el programa y el sesgo de auto-selección a nivel comunitario, y controlamos la auto-selección basada en características observables con la implementación de Propensity Score Matching.
Resultados: Los resultados muestran que la participación en el programa mejoró el valor de la producción agrícola y desencadenó un proceso más profundo de cambio tecnológico que dio lugar a inversiones en insumos complementarios. Además, hay pruebas de que el PRONAREC ha reforzado el acceso de los agricultores a los mercados , ha aumentado los ingresos familiares , ha promovido la formalización de asociaciones de usuarios del agua y ha mejorado la organización y la gestión de los sistemas de riego.
Desentrañando los hilos de los sistemas comunitarios descentralizados de riego en Bolivia
https://publications.iadb.org/en/pronarec-bolivia-national-irrigation-program-watershed-approach
https://publications.iadb.org/en/pronarec-bolivia-national-irrigation-program-watershed-approach
Calidad técnica de los diseños. Los diseños de los sistemas de riego presentados por los gobiernos locales y los municipios suelen ser de baja calidad y deben mejorarse. Este problema se debe principalmente a la escasez de personal especializado y de recursos financieros en los niveles municipal y comunal. Los ajustes y complementos necesarios suponen una pesada carga para el equipo técnico del programa, lo que conlleva mayores costes y plazos de ejecución más largos. Adicionalmente, la preinversión (ajustes o nuevos diseños) debe ser revisada y conducida por un equipo técnico especializado. Por último, se reforzarán las capacidades técnicas para identificar y apoyar proyectos de riego.
Asistencia técnica a los beneficiarioss. Un factor clave para el éxito y la sostenibilidad de los proyectos es proporcionar apoyo y asesoramiento a los regantes durante la ejecución de las obras y la posterior asistencia técnica.
Participación de los beneficiarios. El éxito de los proyectos de riego requiere la participación activa de los beneficiarios en todas las fases. Los beneficiarios del PRONAREC participan desde la fase de propuesta del proyecto, en el diseño del programa, en la financiación a través de su aportación personal (en metálico o en mano de obra) y en la explotación y el mantenimiento. Para reforzar el grado de apropiación del proyecto por parte de las Organizaciones de Regantes, este programa trabaja con ellas para centrar su contribución en la aplicación del enfoque por cuencas hidrográficas.
Enfoque por cuencas hidrográficas. Para garantizar la sostenibilidad de los recursos hídricos, los proyectos de regadío deben incluir un enfoque basado en las cuencas hidrográficas. Este componente busca asegurar la sostenibilidad de los recursos hídricos e impartir información y conocimientos para la adecuada planificación de las inversiones en riego. Incluirá el financiamiento de: (i) el diseño y difusión de Planes Locales de Uso del Agua; (ii) la capacitación de personal técnico en la formulación de proyectos con enfoque de cuenca; (iii) la implementación de estrategias de articulación riego-cuenca a nivel nacional y riego-cuenca-producción a nivel subnacional; (iv) la gestión del Sistema de Información de Recursos Hídricos (SIRH) por parte de los gobiernos departamentales; (v) estudios prioritarios para la gestión del agua con fines de riego; y (vi) estaciones meteorológicas de pequeña escala para una mejor gestión del recurso.
Ministerio de Medio Ambiente y Agua de Bolivia y Viceministerio de Recursos Hídricos e Irrigación
ODS 2 - Hambre cero
- Objetivo 2.3. - De aquí a 2030, duplicar la productividad agrícola y los ingresos de los pequeños productores de alimentos, en particular las mujeres, los pueblos indígenas, los agricultores familiares, los pastores y los pescadores, entre otras cosas mediante un acceso seguro y equitativo a la tierra, a otros recursos e insumos productivos, a los conocimientos, a los servicios financieros, a los mercados y a las oportunidades de valor añadido y empleo no agrícola.
- Indicador 2.3.1 - Volumen de producción por unidad de mano de obra por clases de tamaño de empresa agrícola/pastoral/silvícola
- Indicador 2.3.2 - Ingresos medios de los pequeños productores de alimentos, por sexo y condición indígena
Obras públicas, planes de garantía de empleo y creación directa de puestos de trabajo, incluidos los programas de desarrollo comunitario.;
Acceso de los pobres a insumos, tecnología y conocimientos agrícolas;
Apoyo a la diversificación de los medios de subsistencia;
Tecnologías agrícolas resistentes al clima
ODS 2 - Hambre cero
- Objetivo 2.3. - De aquí a 2030, duplicar la productividad agrícola y los ingresos de los pequeños productores de alimentos, en particular las mujeres, los pueblos indígenas, los agricultores familiares, los pastores y los pescadores, entre otras cosas mediante un acceso seguro y equitativo a la tierra, a otros recursos e insumos productivos, a los conocimientos, a los servicios financieros, a los mercados y a las oportunidades de valor añadido y empleo no agrícola.
- Indicador 2.3.1 - Volumen de producción por unidad de mano de obra por clases de tamaño de empresa agrícola/pastoral/silvícola
- Indicador 2.3.2 - Ingresos medios de los pequeños productores de alimentos, por sexo y condición indígena
El Programa Nacional de Riego con Enfoque de Cuenca (PRONAREC) promueve un marco de gestión integrada de los recursos hídricos (GIRH) desde un enfoque comunitario.
Objetivo: Poblaciones indígenas, mujeres y agricultores familiares. Los beneficiarios elegibles del PRONAREC eran comunidades con WUAs establecidas o en proceso de establecimiento que cumplían ciertos criterios : (i) prueba de estatus legal , (ii) evidencia de acceso a derechos de agua para riego otorgados por las autoridades , (iii) un acuerdo firmado con el gobierno local para operar y mantener la infraestructura de riego, (iv) compromiso de aportar al menos 10%. Las comunidades elegibles presentaron la documentación requerida para justificar la viabilidad de los proyectos desde una perspectiva medioambiental, técnica, legal y socioeconómica. Además, las propuestas incluían un plan de gestión de la cuenca hidrográfica. En última instancia, la revisión final y la aprobación de los proyectos corrieron a cargo de las Gobernaciones, el Fondo Nacional de Inversión Productiva y el VRHR (Viceministerio de Recursos Hídricos e Irrigación).
Intervención: En 2009, el Gobierno de Bolivia puso en marcha la primera fase del Programa Nacional de Riego con Enfoque de Cuenca (PRONAREC), seguida de una segunda fase aprobada en 2013. El objetivo general del PRONAREC es aumentar los ingresos agrícolas y la productividad de los hogares rurales mediante la ampliación de la superficie agrícola bajo riego y la mejora de la eficiencia en el uso y distribución del agua para fines agrícolas a través del desarrollo de sistemas de riego comunitarios. El Programa Nacional de Riego con Enfoque de Cuenca (PRONAREC) promueve un marco de gestión integrada de los recursos hídricos (GIRH) desde un enfoque comunitario. Para lograr sus objetivos, el programa financió inversiones en infraestructura pública para la construcción y rehabilitación de sistemas de riego comunitarios. También proporcionó asistencia técnica para el uso y mantenimiento de la infraestructura de riego, así como para la adopción de prácticas agrícolas nuevas y más rentables. Es importante mencionar que el programa sólo financiaba infraestructuras públicas comunales. Como tales, los agricultores eran responsables de realizar inversiones privadas en la explotación para aprovechar plenamente los beneficios del programa. Estas inversiones incluían canales de riego, tuberías, bombas de riego y otras inversiones necesarias.
Las principales actividades financiadas por el programa incluyen:
- Financiación de infraestructuras comunitarias para el desarrollo de sistemas de riego (es decir, presas de agua, canales de riego);
- Asistencia técnica para la gestión de las infraestructuras y el uso eficiente de los recursos hídricos.
- Asistencia técnica para la adopción de nuevas prácticas agrícolas (por ejemplo, cultivos de mayor valor).
Se espera que el acceso a la infraestructura pública de regadío desencadene inversiones privadas en las explotaciones para aumentar la superficie de regadío. Estas inversiones privadas incluyen la construcción de canales en las explotaciones, bombas de agua, conducciones de agua, etc. Se espera que la realización de inversiones privadas en las explotaciones y la ampliación de las tierras de regadío multipliquen por dos el valor de la producción agrícola:
- En primer lugar, el aumento del valor de la producción puede deberse a un mayor rendimiento causado por el aumento del número de cosechas por temporada agrícola. La menor dependencia de la agricultura de secano permite a los agricultores cosechar más de una temporada y, por tanto, aumentar la producción.
- En segundo lugar, un aumento del valor de la producción puede ser el resultado de una transformación de la cartera de cultivos: una agricultura menos arriesgada debido al acceso al riego genera incentivos para que los agricultores planten cultivos con mayor valor de mercado.
Esta transformación agrícola se refuerza a través de la asistencia técnica y la formación proporcionadas a los beneficiarios del programa sobre comercialización y prácticas agroeconómicas, y a las WUA sobre riego de parcelas, protección de cuencas, gestión y funcionamiento y mantenimiento del sistema .
Por último, se espera que el acceso al riego refuerce los vínculos de los agricultores con los mercados, ya que el aumento de la producción agrícola podrá destinarse a la venta en el mercado, lo que impulsará la productividad y los ingresos agrícolas. El programa pretende financiar obras y adquisiciones dentro de las siguientes áreas de intervención:
- Fortalecimiento de estrategias y mecanismos para la gestión de los recursos hídricos con un enfoque de cuencas hidrográficas: esto incluirá actividades destinadas a conservar las fuentes de agua y su uso eficiente en los sistemas de riego, así como el fortalecimiento de los mecanismos para la gestión y aplicación de enfoques de gestión de cuencas hidrográficas vinculadas a los sistemas de riego;
- Asistencia técnica: destinada a optimizar el uso de los sistemas de riego, potenciar las capacidades organizativas y operativas de las organizaciones de usuarios del agua y mejorar la productividad agrícola de los beneficiarios. Esto incluirá:
- (a) Asistencia técnica para la correcta utilización y mantenimiento de los sistemas de riego;
- (b) Formación para mejorar las decisiones de los productores sobre selección y gestión de cultivos, así como para identificar oportunidades de comercialización; y
- (c) Un enfoque de género;
- Inversiones para el desarrollo del riego comunitario con enfoque de cuenca: incluirá la construcción, rehabilitación y mejoramiento de sistemas de riego comunitario en los siete departamentos aptos para riego, beneficiando a un conjunto de comunidades que cumplan con los criterios de elegibilidad que se establezcan en el reglamento operativo. Estas inversiones (que se realizarán fuera de las parcelas de los productores) representarán alrededor de 80% del coste total de la operación.
Calidad técnica de los diseños. Los diseños de los sistemas de riego presentados por los gobiernos locales y los municipios suelen ser de baja calidad y deben mejorarse. Este problema se debe principalmente a la escasez de personal especializado y de recursos financieros en los niveles municipal y comunal. Los ajustes y complementos necesarios suponen una pesada carga para el equipo técnico del programa, lo que conlleva mayores costes y plazos de ejecución más largos. Adicionalmente, la preinversión (ajustes o nuevos diseños) debe ser revisada y conducida por un equipo técnico especializado. Por último, se reforzarán las capacidades técnicas para identificar y apoyar proyectos de riego.
Asistencia técnica a los beneficiarioss. Un factor clave para el éxito y la sostenibilidad de los proyectos es proporcionar apoyo y asesoramiento a los regantes durante la ejecución de las obras y la posterior asistencia técnica.
Participación de los beneficiarios. El éxito de los proyectos de riego requiere la participación activa de los beneficiarios en todas las fases. Los beneficiarios del PRONAREC participan desde la fase de propuesta del proyecto, en el diseño del programa, en la financiación a través de su aportación personal (en metálico o en mano de obra) y en la explotación y el mantenimiento. Para reforzar el grado de apropiación del proyecto por parte de las Organizaciones de Regantes, este programa trabaja con ellas para centrar su contribución en la aplicación del enfoque por cuencas hidrográficas.
Enfoque por cuencas hidrográficas. Para garantizar la sostenibilidad de los recursos hídricos, los proyectos de regadío deben incluir un enfoque basado en las cuencas hidrográficas. Este componente busca asegurar la sostenibilidad de los recursos hídricos e impartir información y conocimientos para la adecuada planificación de las inversiones en riego. Incluirá el financiamiento de: (i) el diseño y difusión de Planes Locales de Uso del Agua; (ii) la capacitación de personal técnico en la formulación de proyectos con enfoque de cuenca; (iii) la implementación de estrategias de articulación riego-cuenca a nivel nacional y riego-cuenca-producción a nivel subnacional; (iv) la gestión del Sistema de Información de Recursos Hídricos (SIRH) por parte de los gobiernos departamentales; (v) estudios prioritarios para la gestión del agua con fines de riego; y (vi) estaciones meteorológicas de pequeña escala para una mejor gestión del recurso.
Acceso al riego; obras públicas, planes de garantía de empleo y creación directa de puestos de trabajo, incluidos programas de desarrollo comunitario; acceso de los pobres a los insumos, la tecnología y los conocimientos agrícolas; apoyo a la diversificación de los medios de subsistencia; tecnologías agrícolas resistentes al cambio climático.
Ministerio de Medio Ambiente y Agua de Bolivia y Viceministerio de Recursos Hídricos e Irrigación
Nacional con una participación local y comunitaria
La implementación del PRONAREC comenzó en 2009 por el Ministerio de Medio Ambiente y Agua de Bolivia (MMAyA) y su Viceministerio de Recursos Hídricos y Riego ( VRHR ) . El programa se ha implementado en dos fases. La primera fase (PRONAREC I) inició la construcción y rehabilitación de infraestructuras para sistemas de riego en 2010. Los proyectos se distribuyeron por toda Bolivia en los departamentos de Cochabamba, La Paz, Chuquisaca, Oruro, Potosí, Santa Cruz y Tarija. Los proyectos de la primera fase finalizaron su construcción en diferentes fechas, entre 2011 y 2015. La segunda fase del programa (PRONAREC II) inició la construcción de infraestructura pública de riego en 2014.
La gobernanza incluía un enfoque de género, como sigue:
El proceso de integración del enfoque de género para se desarrolló a través de procesos participativos, partiendo del reconocimiento de las desigualdades y diferencias entre hombres y mujeres que existen en los contextos específicos de los proyectos, ya que las comunidades son generalmente grupos heterogéneos y no armónicos. Este proceso participativo debe comenzar con los técnicos involucrados en las diferentes etapas del ciclo del proyecto, quienes deben estar plenamente convencidos de la importancia de integrar el enfoque de género en todas las etapas del proyecto.
Datos: El proceso de integración del enfoque de género debe contar con una línea de base establecida al inicio del ciclo del proyecto, ya que es la única forma de contar con indicadores que permitan medir si se ha reducido la brecha de desigualdad de género entre hombres y mujeres. Sin embargo, la introducción del enfoque de género no debe significar el desarrollo de actividades adicionales a las previstas, sino que éstas deben ser componentes integrales del conjunto. Por lo tanto, es fundamental entender que este enfoque debe ser incorporado desde el inicio de los proyectos, y la línea de base servirá como información de partida que permita formular los objetivos y metas a alcanzar en materia de equidad de género en cada proyecto, permitiendo visualizar los resultados en esta materia durante la fase operativa de los proyectos de riego.
En términos generales, esta línea de base debería permitir:
- Análisis de las especificidades del proyecto: Cada contexto de proyecto tiene sus propias particularidades, derivadas de las demandas diferenciadas de género relacionadas con el uso de las infraestructuras.
- Análisis de los roles de género: Esto incluye examinar el acceso a los recursos, el empleo, el uso del agua y la distribución de beneficios y productos, así como las funciones en las actividades domésticas, productivas y comunitarias, la toma de decisiones y otros aspectos relacionados con las desigualdades entre hombres y mujeres tanto a nivel familiar como comunitario.
- Analizar las limitaciones: Investigar las limitaciones derivadas de la falta de propiedad conjunta en las organizaciones.
- Análisis de riesgos: Identificar los posibles impactos negativos que las intervenciones pueden tener en hombres y mujeres.
- Indicadores de construcción: Desarrollar indicadores de seguimiento y evaluación con la participación de hombres y mujeres.
- Análisis de las respuestas: Examinar cómo los hombres y las mujeres, individual y colectivamente dentro de su organización de usuarios de agua, responden interna y externamente cuando los factores externos influyen en el proyecto o la organización.
A partir del análisis de esta situación, debe elaborarse un pequeño plan de integración del enfoque de género que responda a las especificidades de cada proyecto, pero siempre vinculado a objetivos de nivel superior. Es importante establecer indicadores de género sencillos que permitan medir los cambios producidos al final de los proyectos y durante la fase operativa.
Enfoque participativo
Para lograrlo, hay que tener en cuenta una serie de consideraciones a la hora de planificar los actos, entre ellas:
- Fomentar la participación: Se debe motivar tanto a hombres como a mujeres para que participen, asegurando que la participación no se limite a la presencia física, sino que incluya también que las mujeres expresen sus preocupaciones y posturas. Para facilitarlo, se sugiere realizar trabajos de grupo separados (para mujeres y hombres).
- Calendario de eventos: Los horarios de los actos deben contemplar momentos en los que tanto mujeres como hombres puedan participar sin descuidar otras actividades importantes.
- Metodología de eventos: La metodología debe tener en cuenta que muchas mujeres de las comunidades pueden estar en desventaja debido a un acceso limitado a la educación formal, utilizando herramientas que no requieran conocimientos avanzados de alfabetización.
- Evitar el aumento de la carga de trabajo: Involucrar a las mujeres en los proyectos no debe ser a costa de aumentar su ya pesada carga de trabajo. Los técnicos de campo deben motivar tanto a hombres como a mujeres para que analicen las relaciones de género dentro de sus hogares, fomentando un cambio de actitud para que compartan funciones en todas las actividades domésticas, productivas, comunitarias y de otro tipo. En última instancia, esto mejorará la posición de las mujeres y aumentará su participación en la toma de decisiones a diversos niveles.
Mecanismos institucionales
Para lograr auténticos impactos en la igualdad de acceso y oportunidades de mujeres y hombres en los sistemas de regadío, es necesario poner en marcha los siguientes mecanismos de apoyo:
- Establecer alianzas estratégicas: Colaborar con instituciones y/o profesionales para fortalecer las capacidades de los técnicos responsables de brindar apoyo y asistencia técnica en la integración del enfoque de género.
- Incorporar tareas de género: Incluir tareas específicas relacionadas con el género en los términos de referencia para todas las partes implicadas en la preinversión, la ejecución del proyecto, el apoyo y la asistencia técnica, con el objetivo clave de promover y garantizar la apropiación conjunta en las organizaciones de usuarios del agua.
- Formación para mujeres: Impartir formación a las mujeres de las asociaciones de usuarios de agua sobre liderazgo, autoestima y habilidades técnicas.
- Asistencia técnica adecuada: Desarrollar un adecuado seguimiento y apoyo técnico por parte de la UCEP del PRONAREC III durante las etapas de acompañamiento y asistencia técnica en los proyectos de riego.
- Incentivos para la igualdad de género: Establecer incentivos para los proyectos que logren mejores resultados en equidad de género.
- Difusión de proyectos con éxito: Crear y distribuir material audiovisual e impreso sobre proyectos de éxito para fomentar su reproducción en otras iniciativas.
El programa se ha ejecutado en dos fases. La primera fase (PRONAREC I), financió un total de 54 sistemas de riego comunitarios (proyectos) que abarcaron más de 9.000 hectáreas de tierras incrementales y beneficiaron a 10.500 familias, aproximadamente.
La segunda fase del programa (PRONAREC II), financió un total estimado de 75 sistemas de riego comunitarios, cubriendo más de 10.500 hectáreas de tierra y beneficiando a aproximadamente 13.192 familias. El PRONAREC III se aprobó en 2016 y el PRONAREC IV está actualmente en ejecución (45.000 familias en total).
Primera fase (PRONAREC I): Coste total de US$35,8 millones
Segunda fase del programa (PRONAREC II): Coste total de US$77 millones
Aproximadamente entre US$5000 y US$10.000 por familia, incluyendo infraestructura y asistencia técnica.
Ninguno