Provisión de comidas nutritivas: El programa de alimentación escolar se centra en ofrecer comidas nutritivas de origen local, destinadas a mejorar la salud y el bienestar de los niños de 4 a 14 años. Al dar prioridad a estas comidas, el programa pretende mejorar los índices de asistencia y permanencia en la escuela, especialmente entre los estudiantes de entornos desfavorecidos.

Apoyo a la preparación de comidas: Las escuelas están equipadas con artículos no alimentarios esenciales necesarios para la preparación de las comidas, como bolsas de retención del calor. Estas herramientas no solo facilitan la preparación segura de las comidas, sino que también promueven prácticas respetuosas con el medio ambiente dentro de las cocinas escolares.

Iniciativas educativas sobre nutrición e higiene: El programa incluye amplias actividades de concienciación que educan a profesores, padres y alumnos sobre nutrición, higiene y cuestiones de género. Estas iniciativas están diseñadas para fomentar en toda la comunidad la comprensión de los hábitos alimentarios saludables y su importancia en el rendimiento académico.

Capacitación mediante la contratación local: La iniciativa, que hace hincapié en la adquisición descentralizada, anima a las escuelas a abastecerse de alimentos de pequeños productores agrícolas, con especial atención al apoyo a organizaciones dirigidas por mujeres. Este enfoque no solo mejora las economías locales, sino que también garantiza que los alumnos reciban alimentos frescos y culturalmente apropiados.

Mejoras en agua, saneamiento e higiene (WASH): El programa lleva a cabo intervenciones WASH en escuelas seleccionadas, que incluyen la construcción de letrinas, bloques de saneamiento y estaciones para lavarse las manos. Estas instalaciones son cruciales para mantener las normas de higiene y promover un entorno de aprendizaje saludable para todos los estudiantes.

Colaboración con las autoridades educativas: Una sólida colaboración con la Secretaría de Educación es fundamental para el éxito del programa. Esta colaboración tiene por objeto desarrollar la capacidad gubernamental para gestionar y mantener en el tiempo las iniciativas de alimentación escolar, garantizando que satisfagan eficazmente las necesidades nutricionales de los estudiantes.

Atención a los grupos vulnerables: El programa se centra específicamente en los niños en riesgo de desventaja educativa, garantizando que los más necesitados reciban una nutrición adecuada y apoyo educativo. Este enfoque selectivo ayuda a colmar las lagunas en el acceso a los servicios esenciales en función de la situación socioeconómica.

Mejora continua de la calidad alimentaria: Se realizan esfuerzos para mejorar la calidad de los alimentos servidos en las escuelas mediante el cumplimiento de normas nutricionales estrictas. Se realizan evaluaciones periódicas para garantizar que las comidas satisfacen las necesidades dietéticas de los niños, contribuyendo a su salud general y a su éxito académico.

Participación comunitaria: Implicar a la comunidad educativa -incluidos padres, profesores y líderes locales- en la mejora de los servicios alimentarios es una estrategia clave. Esta implicación fomenta un sentimiento de propiedad y responsabilidad en las comunidades respecto a la salud y la educación de sus hijos.

Integración de la educación nutricional en el plan de estudios: El programa incorpora la Educación Alimentaria Nutricional (EAN) al currículo escolar, con el objetivo de mejorar los conocimientos de los alumnos sobre prácticas alimentarias saludables y reforzar los resultados del aprendizaje relacionados con la nutrición.

10.304 escuelas que atienden a 1.685.502 alumnos de todos los niveles educativos. Compartimos los detalles distribuidos a nivel federal:

  • Buenos Aires: 675203 alumnos en 2685 escuelas
  • Catanmarca 11924 alumnos en 155 escuelas
  • Chaco: 35170 alumnos en 392 escuelas
  • Chubut: 15306 alumnos en 10 escuelas
  • Córdoba 11327 alumnos en 222 escuelas
  • Corrientes: 84564 alumnos en 992 escuelas
  • Entre Ríos: 110389 estudiantes en 1263
  • Jujuy: 12184 alumnos en 122 escuelas
  • La Pampa: 7442 alumnos en73 escuelas
  • La Rioja: 11647 alumnos en 93 centros escolares
  • Misiones: 40204 alumnos en 253 escuelas
  • Neuquén: 31708 alumnos en 317 escuelas
  • Río Negro: 57175 alumnos en 196 escuelas
  • Salta 44932 alumnos en 415 escuelas
  • San Juan 43085 alumnos en 173 escuelas
  • San Luis 40392 alumnos en 70 escuelas
  • Santa Cruz 39946 alumnos en 125 escuelas
  • Santa fe 231248 alumnos en 1391 escuelas
  • Santiago del Estero 10345 alumnos en 85 escuelas
  • Tierra del Fuego 23006 alumnos en 259 escuelas
  • Tucumán 98663 alumnos en 605 escuelas

Presupuesto nacional para 2024: $118.309.233.876,30 (PESOS).

La estructura de gobierno para la implementación del programa de comedores escolares en Argentina se caracteriza por una modelo federal de gobernanza multinivel que implica a varios organismos gubernamentales a nivel nacional, provincial y local. Esta estructura garantiza una coordinación y supervisión eficaces del programa, que es crucial para satisfacer las necesidades nutricionales de los niños en edad escolar. Los principales órganos de gobierno implicados son:

  • Gobierno nacional:
    • En Secretaría de Educación desempeña un papel fundamental en la supervisión del programa de comidas escolares. Es responsable de establecer políticas, proporcionar directrices y garantizar que los recursos se asignan de manera eficiente para satisfacer las necesidades de los estudiantes en todas las jurisdicciones.
    • En Secretaría de Infancia, Adolescencia y Familia también contribuye estableciendo marcos para la seguridad alimentaria y la nutrición, garantizando que el programa se ajuste a objetivos más amplios de bienestar social.
  • Gobiernos provinciales:
    • Cada provincia tiene su propio Secretaría de Educación u organismo equivalente que gestiona la aplicación del programa de comidas escolares a nivel local. Estas secretarías se encargan de adaptar las directrices nacionales a las necesidades regionales y de garantizar el cumplimiento de las normas nutricionales.
    • Los gobiernos provinciales firman acuerdos con el gobierno nacional para recibir la financiación y los recursos necesarios para ejecutar el programa. Estos acuerdos definen las responsabilidades y expectativas específicas de ambas partes.
  • Comunidades locales y escuelas:
    • Las escuelas individuales actúan como ejecutoras clave del programa, gestionando las operaciones cotidianas relacionadas con el servicio de comidas. Los administradores escolares colaboran estrechamente con las administraciones locales para atender las necesidades específicas de la comunidad y garantizar que las comidas se suministren de forma eficaz.
    • Se anima a las comunidades locales, incluidos los padres y las organizaciones de la sociedad civil (OSC), a participar en la supervisión y mejora de los servicios alimentarios, fomentando un sentido de propiedad y responsabilidad.
  • Mecanismos de supervisión:
    • Diversos órganos de supervisión, como las auditorías internas realizadas por el Oficina de Auditoría Interna, El Tribunal de Cuentas (AGN), y los tribunales de cuentas provinciales, garantizan la transparencia y la rendición de cuentas en la utilización de los fondos.
    • Las actividades de supervisión se coordinan a través de una red federal que incluye equipos técnicos de ámbito nacional y provincial. Esta colaboración facilita la evaluación periódica de la aplicación y eficacia del programa.
  • Gestión financiera:
    • El gobierno nacional asigna fondos a las provincias en función de sus necesidades específicas y factores demográficos. Cada jurisdicción gestiona estos recursos en función de sus necesidades administrativas, lo que puede implicar procesos de adquisición centralizados o descentralizados.
    • Transferencias financieras del Secretaría de Capital Humano a sus homólogos provinciales se rigen por acuerdos que especifican cómo deben utilizarse los fondos para apoyar los programas de comidas escolares.
  • Colaboración con organizaciones internacionales:
    • Las asociaciones con organizaciones como el Banco Mundial, la FAO, UNICEF y la UNESCO proporcionan apoyo técnico y recursos adicionales. Estas colaboraciones potencian el desarrollo de capacidades dentro de las jurisdicciones locales y mejoran la eficacia general del programa.


Esta estructura de gobernanza a varios niveles garantiza que el programa de comidas escolares de Argentina responda a las necesidades locales, al tiempo que se mantiene alineado con los objetivos nacionales dirigidos a reducir el hambre y mejorar los resultados educativos. Mediante la integración de diversas partes interesadas en el proceso de gobernanza, el programa puede abordar eficazmente las desigualdades en el acceso a alimentos nutritivos entre las poblaciones vulnerables. Esta revisión incorpora los cambios solicitados por ustedes, al tiempo que mantiene la claridad y la coherencia con respecto a la estructura de gobernanza implicada en la implementación del programa de comidas escolares de Argentina. Marco jurídico: El marco legal en Argentina proporciona una base sólida para la implementación y evaluación de los programas de alimentación escolar, aumentando significativamente su eficacia en la mejora de la nutrición y el rendimiento académico. La Ley Nº 25724/2002 estableció el "Programa Nacional de Nutrición y Alimentación", complementado por el Decreto Nº 1018/2003, que delinea los lineamientos generales del PLAN NACIONAL DE SEGURIDAD ALIMENTARIA. Este marco fue fortalecido por la Resolución Nº 2040/2003 y modificado por la RESOL-2020-8-APN-MDS, que introdujo el PLAN NACIONAL ARGENTINA CONTRA EL HAMBRE. Además, la Ley Nº 27642/2021 promueve la alimentación saludable, mientras que la Resolución Nº 66 de 2024 facilita la transferencia de los servicios alimentarios de los comedores escolares al Ministerio de Educación, asegurando que las perspectivas educativas se integren en las políticas alimentarias. Las posteriores Resoluciones 196 y 826 de 2024 definen nuevos lineamientos que reflejan años de experiencia en las políticas alimentarias de Argentina, haciendo hincapié en un enfoque integral para abordar los derechos de los niños a una nutrición adecuada durante el horario escolar.

El sistema de información de gestión (SIG) para el programa de comedores escolares en Argentina es crucial para garantizar la implementación, el seguimiento y la evaluación eficaces del programa. Los dos principales sistemas citados en este contexto son SITRARED y SInIDE.

1. SITRARED (Sistema de Transferencias de Recursos Educativos):

  • SITRARED es una herramienta esencial para gestionar las transferencias financieras relacionadas con los recursos educativos, incluidos los asignados a los programas de comidas escolares. Permite hacer un seguimiento de la ejecución del presupuesto y proporciona informes sobre el progreso de las compras y las transferencias a las escuelas.
  • Este sistema garantiza la transparencia y la rendición de cuentas en la utilización de los fondos, permitiendo un seguimiento en tiempo real de la asignación de recursos en los distintos niveles jurisdiccionales.
  • Página web: Aunque SITRARED no disponga directamente de un sitio web público, sus funciones están integradas en el marco más amplio de gestión de la educación que ofrece el Ministerio de Educación.


2. SInIDE (Sistema Integral de Información Digital Educativa):

  • SInIDE sirve como sistema de información educativa global que facilita el seguimiento de los alumnos cubiertos por el programa de comidas escolares. Permite priorizar la introducción de datos relativos a los alumnos que se benefician de estos servicios.
  • El sistema ayuda a las provincias a informar sobre el estado de la inscripción y la cobertura de los alumnos en el programa, garantizando que todos los niños que cumplen los requisitos reciban una nutrición adecuada.
  • A través de SInIDE, las provincias pueden generar informes que informen a las autoridades locales y nacionales sobre la eficacia de las iniciativas de comidas escolares.
  • Página web: Se puede encontrar más información sobre el SInIDE en los portales educativos oficiales gestionados por las secretarías provinciales de educación o a través de los recursos del Ministerio de Educación.

Funciones clave del sistema de información de gestión

  • Control de la ejecución presupuestaria: Los informes periódicos generados por SITRARED proporcionan información sobre la eficacia de la utilización de los fondos destinados a las comidas escolares.
  • Informes de cobertura nutricional: El SIG permite hacer un seguimiento de las normas nutricionales alcanzadas a través de los servicios alimentarios prestados en las escuelas, garantizando el cumplimiento de las directrices establecidas.
  • Seguimiento de la matriculación de estudiantes: SInIDE permite a las jurisdicciones supervisar la participación de los estudiantes en el programa de comidas escolares, facilitando intervenciones específicas para las poblaciones vulnerables.
  • Mecanismos de retroalimentación: Ambos sistemas admiten mecanismos de retroalimentación y mejora continua, lo que permite a las partes interesadas ajustar las estrategias en función de los datos en tiempo real.
La eficacia de los programas de alimentación escolar de Argentina está respaldada por un amplio conjunto de pruebas que demuestran su impacto directo en la reducción de la pobreza, la inseguridad alimentaria, la reducción de la malnutrición y el bienestar general, especialmente entre las poblaciones vulnerables. Los siguientes componentes destacan esta evidencia:

El estudio "Programas de alimentación en escuelas de gestión estatal" refleja que estos programas desempeñan un papel fundamental en la mejora de la nutrición y el rendimiento académico en Argentina. A través de la provisión de comidas balanceadas adaptadas a las necesidades nutricionales de los alumnos, se ha logrado una reducción significativa de los índices de desnutrición y malnutrición en las comunidades más vulnerables. Además, los resultados muestran que los niños que se benefician de estos programas presentan mayores niveles de atención, participación activa en las actividades académicas y mejor rendimiento académico. El estudio también hace referencia y se basa en otras investigaciones pertinentes, incluidos análisis sobre el acceso equitativo a los recursos educativos. Para más detalles, el texto completo está disponible en el siguiente enlace: Programas de alimentación en escuelas de gestión estatal.

El documento "Entornos Escolares Saludaables"." destaca la importancia de crear entornos que promuevan el bienestar físico y mental de los alumnos, lo que incluye la aplicación de programas de nutrición saludable en las escuelas. Esta información es crucial, ya que proporciona una sólida base empírica que demuestra cómo una nutrición adecuada en el entorno escolar no sólo mejora la salud física de los niños, sino también su capacidad de aprendizaje y su desarrollo social. Los programas de comidas escolares bien estructurados son esenciales para reducir la prevalencia de enfermedades relacionadas con la nutrición y promover hábitos saludables a largo plazo. Puede acceder al documento completo: Entornos escolares saludables.

Con la transferencia de los servicios de alimentación de los comedores escolares a la Secretaría de Educación, se llevó a cabo un amplio esfuerzo de recogida de datos, que dio lugar a los siguientes resultados Informe de situación 2024 sobre los proyectos presentados. Este análisis destaca varios aspectos de esta política alimentaria, entre ellos las siguientes lecciones aprendidas de la experiencia de aplicación nacional de Argentina:

  1. Importancia de las propuestas de proyectos integrales: Las jurisdicciones deben presentar información completa en sus propuestas de "Programa de Alimentación Escolar". Esta práctica ha demostrado ser esencial para realizar análisis exhaustivos de la cobertura alimentaria de la población estudiantil, abordando eficazmente las dimensiones financiera, nutricional y social.
  2. Necesidad de instrumentos de información normalizados: Se ha identificado la necesidad de un instrumento normalizado para las presentaciones anuales de proyectos jurisdiccionales. La normalización facilita un mejor análisis y comparación entre las distintas jurisdicciones, garantizando que todos los proyectos cumplen los criterios establecidos.
  3. Mejora de la cobertura nutricional: Existe una clara necesidad de mejorar la cobertura de las variables nutricionales (valor calórico total, macronutrientes y micronutrientes) proporcionadas a través de los servicios alimentarios. Se han iniciado acciones para mejorar las normas nutricionales basadas en directrices técnicas elaboradas por equipos de nutrición, que han sido decisivas para mejorar la calidad de las comidas.
  4. Alineación con las directrices técnicas: Se ha hecho evidente que es fundamental ajustar las prestaciones de los servicios alimentarios a las directrices técnicas establecidas. Se diseñó un sistema de evaluación nutricional para definir tres categorías de cobertura nutricional de los servicios alimentarios, siendo la categoría 1 el objetivo óptimo para todos los proyectos.
  5. Variabilidad de costes y presupuestación: Se observaron variaciones en el costo de las provisiones de comidas entre jurisdicciones e incluso dentro de la misma región. Para abordar estas discrepancias, se están realizando esfuerzos para mejorar los procesos presupuestarios destinados a mejorar la cobertura nutricional en 2024.
  6. Refuerzo de los recursos humanos: Existe una necesidad imperiosa de fortalecer los equipos jurisdiccionales con recursos humanos profesionales capaces de optimizar todos los aspectos del Programa de Alimentación Escolar jurisdiccional, desde la planificación y formulación de proyectos (incluyendo componentes sociales y nutricionales) hasta el monitoreo y evaluación de las acciones propuestas. Iniciativas como los debates virtuales han comenzado a potenciar las capacidades de los equipos técnicos.
  7. Mejora de la colaboración interjurisdiccional: Se ha reconocido la importancia de fomentar las relaciones y acciones entre jurisdicciones. Se están organizando reuniones nacionales sobre política alimentaria escolar para facilitar la colaboración y el intercambio de conocimientos entre las distintas regiones.
  8. Integración de la educación nutricional (EAN): Reconocer la EAN como un eje transversal que apoya las trayectorias educativas de los estudiantes es crucial. Se han implementado acciones sistemáticas relacionadas con EAN dentro de los proyectos de comidas escolares, incluyendo sesiones de capacitación para maestros y personal a través de INFOD (Instituto Nacional de Formación Docente).
  9. Atención a las poblaciones vulnerables: El programa debe dar prioridad a los niños de 4 a 14 años en riesgo de desventaja educativa, garantizando que reciban una nutrición adecuada y el apoyo educativo necesario. Este enfoque es esencial para abordar las desigualdades en el acceso a alimentos nutritivos.


ODS 1 - Erradicar la pobreza

  • Objetivo 1.3 - Aplicar sistemas y medidas de protección social adecuados a cada país para todos, incluidos los pisos, y lograr para 2030 una cobertura sustancial de los pobres y los vulnerables.
  • Indicador 1.3.1 - Proporción de la población cubierta por los pisos/sistemas de protección social, por sexo, distinguiendo a los niños, los desempleados, las personas mayores, las personas con discapacidad, las mujeres embarazadas, los recién nacidos, las víctimas de accidentes laborales y las personas pobres y vulnerables.

*El programa de alimentación escolar de Argentina contribuye a este objetivo proporcionando apoyo nutricional a los niños de 4 a 14 años, especialmente a los que se encuentran en situación de riesgo socioeducativo.

*El programa cubre 10.304 escuelas y 1.685.502 alumnos de todos los niveles educativos, contribuyendo al sistema de protección social de los niños vulnerables.


ODS 2 - Hambre cero

  • Objetivo 2.1 - Para 2030, poner fin al hambre y garantizar el acceso de todas las personas, en particular los pobres y las personas en situaciones vulnerables, incluidos los lactantes, a alimentos sanos, nutritivos y suficientes durante todo el año.
    • Indicador 2.1.1 - Prevalencia de la subnutrición  
    • Indicador 2.1.2 - Prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave en la población, basada en la Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria (FIES).
  • Objetivo 2.2 - Para 2030, poner fin a todas las formas de malnutrición, incluido el logro, para 2025, de los objetivos acordados internacionalmente sobre el retraso del crecimiento y la emaciación en niños menores de 5 años, y atender las necesidades nutricionales de las adolescentes, las mujeres embarazadas y lactantes y las personas mayores.
    • Indicador 2.2.1 - Prevalencia del retraso del crecimiento entre los niños menores de 5 años
    • Indicador 2.2.2 - Prevalencia de la malnutrición entre los niños menores de 5 años, por tipo (emaciación y sobrepeso)

*El programa de alimentación escolar aborda directamente este objetivo proporcionando comidas a los alumnos, garantizando el acceso a alimentos nutritivos durante todo el curso escolar.

*El programa prioriza la distribución de fondos a escuelas en zonas con alta incidencia de pobreza, marginación y población indígena o rural.

*Mientras que estos indicadores se centran en los niños menores de 5 años, el programa de Argentina aborda la desnutrición en los niños en edad escolar (4-14 años).

*El programa pretende mejorar la calidad nutricional de las comidas, con un documento técnico en el que se esbozan los objetivos de cobertura de nutrientes para cada servicio de comidas.


ODS 4 - Educación de calidad

  • Objetivo 4.1 - Para 2030, velar por que todas las niñas y todos los niños terminen una enseñanza primaria y secundaria gratuita, equitativa y de calidad que dé resultados de aprendizaje pertinentes y eficaces.
    • Indicador 4.1.1 - Proporción de niños y jóvenes (a) en los grados 2/3; (b) al final de la primaria; y (c) al final del primer ciclo de secundaria que alcanzan al menos un nivel mínimo de competencia en (i) lectura y (ii) matemáticas, por sexo.  
    • Indicador 4.1.2 - Tasa de finalización (educación primaria, educación secundaria inferior, educación secundaria superior)
  • Objetivo 4.a - Construir y modernizar centros educativos que tengan en cuenta las necesidades de los niños, las personas con discapacidad y las cuestiones de género y proporcionen entornos de aprendizaje seguros, no violentos, inclusivos y eficaces para todos.
  • Indicador 4.a.1 - Proporción de escuelas que ofrecen servicios básicos, por tipo de servicio

*El programa de alimentación escolar apoya este objetivo garantizando que los estudiantes puedan concentrarse mejor en el aprendizaje, mejorando potencialmente el rendimiento académico y las tasas de finalización de estudios.

*El programa pretende facilitar la permanencia y la reincorporación de los estudiantes en riesgo de abandono mediante asistencia alimentaria y apoyo integral.

*El programa incluye componentes para mejorar el equipamiento y pequeñas reparaciones en los comedores escolares, contribuyendo a mejorar las instalaciones para el servicio de comidas.

*Asegura que los comedores escolares estén en condiciones óptimas con el equipamiento necesario para garantizar la seguridad y la calidad de los servicios alimentarios ofrecidos.

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