El programa de Socorro Social en Situaciones de Desamparo proporciona ayuda temporal a las personas y familias que se enfrentan a necesidades materiales acuciantes y no pueden cubrir sus necesidades más básicas. Esta ayuda puede adoptar la forma de paquetes de alimentos, vales de alimentos o, en algunas provincias, pagos directos en efectivo. Por lo general, la ayuda se proporciona durante un período máximo de tres meses, con la posibilidad de prorrogarla otros tres meses en circunstancias excepcionales. El programa atiende a ciudadanos de South African, residentes permanentes y refugiados afectados por catástrofes, y actualmente lo administra la Agencia de Seguridad Social de South African (SASSA), aunque con ciertas limitaciones.
En el caso de los beneficiarios de subvenciones existentes, la aplicación de los pagos complementarios fue relativamente sencilla, ya que estos beneficiarios ya figuraban en la base de datos de SASSA. La agencia sólo tuvo que ajustar sus sistemas para aumentar los importes de los pagos durante los seis meses siguientes al anuncio del programa.
En respuesta a la pandemia de COVID-19, se introdujo un Subsidio Social Especial de Socorro como medida ad hoc para mitigar el impacto económico del bloqueo nacional. Esta intervención temporal se dirigió a personas en edad laboral que carecían de acceso a otras formas de ayuda, ya fueran programas de asistencia social específicos para la pandemia o convencionales. De mayo a octubre de 2020, los solicitantes que cumplían los requisitos recibieron 350 rands al mes. Esta subvención especial COVID-19 se aplicó en el marco existente del Socorro Social en Casos de Desastre, que funciona de conformidad con la Ley de Asistencia Social de 2004.
La Subvención COVID-19 SRD requirió un enfoque de implementación más complejo en comparación con los programas iniciales de ayuda alimentaria de emergencia, ya que sus beneficiarios no estaban ya en la base de datos del SASSA ni recibían otras subvenciones gubernamentales. Esto hizo necesario el desarrollo de nuevos sistemas, criterios de cualificación y modificaciones normativas.
En cuanto al proceso de solicitud, las personas pueden solicitar ayudas sociales de emergencia o subvenciones sociales por vía electrónica, además de otros métodos disponibles. Para quienes no tengan acceso a la tecnología, se dispone de voluntarios formados equipados con los dispositivos necesarios para ayudar a presentar las solicitudes. Pueden optar a la subvención los ciudadanos de South African, los residentes permanentes y los refugiados registrados en el sistema de Asuntos de Interior que residan dentro de las fronteras del país.
Los solicitantes deben ser:
- Mayores de 18 años; Desempleados;
- No percibir ningún ingreso;
- No recibir ninguna subvención;
- No percibe ninguna prestación del seguro de desempleo y no cumple los requisitos para percibir prestaciones del seguro de desempleo;
- No recibir un estipendio del Régimen Nacional de Ayuda Económica a los Estudiantes;
- No residir en una institución financiada o subvencionada por el gobierno.
Los futuros solicitantes deberán facilitar la siguiente información obligatoria para la tramitación de sus solicitudes:
- Número de identidad/Departamento Permiso de residencia;
- Nombre y apellidos tal y como figuran en el DNI (e iniciales);
Entre mayo de 2020 y abril de 2021, el subsidio de Socorro Social en Casos de Desastre (SRD, por sus siglas en inglés) proporcionó un apoyo crucial a más de seis millones de personas vulnerables, dirigido principalmente a trabajadores del sector informal y adultos de primera edad desempleados que no podían optar a otros subsidios sociales ni a las prestaciones del Fondo del Seguro de Desempleo (UIF, por sus siglas en inglés). Concebido como un complemento temporal de los ingresos durante la pandemia, la fase inicial del programa concluyó en abril de 2021.
La subvención del SRD ayudó específicamente a quienes perdieron sus medios de subsistencia sin acceso a sistemas de apoyo alternativos. El programa llegó aproximadamente a 43% de las personas que sufrieron pérdidas de empleo relacionadas con la pandemia, incluidos muchos trabajadores informales excluidos del Plan de Ayuda Temporal a Empleadores y Empleados (TERS). A diferencia de otros complementos de subvención más progresivos dirigidos a los grupos de rentas más bajas, las prestaciones del SRD apoyaron principalmente a las personas de renta media-alta, que se vieron desproporcionadamente afectadas por la crisis económica.
Durante el periodo de bloqueo, los mecanismos tradicionales de ayuda social demostraron ser vitales a pesar de los retos logísticos de ampliar las operaciones. Los datos del SASSA revelan una expansión espectacular de los esfuerzos de socorro, con un número de beneficiarios que se duplicó con creces, pasando de 10.762 en marzo de 2020 a 26.619 en abril de 2020, manteniendo una media de casi 23.000 receptores mensuales hasta julio de 2020. El informe del Auditor General de 2020 documentó además la distribución de 146.963 paquetes de alimentos como parte de estos esfuerzos de socorro.
En 2022/2023, el Tesoro presupuestó 44 millones de rand para que 10,5 millones de personas recibieran la subvención. En la respuesta a la pregunta parlamentaria 2021, de 7 de mayo de 2021, se facilitó información sobre las subvenciones de Socorro Social aprobadas. En total, se concedieron 68.228.532 subsidios mensuales durante el periodo de 12 meses, lo que representa un desembolso total de 23.900 millones de rands.
El sistema de asistencia social de South Africa funciona mediante una gobernanza a varios niveles, en la que participan tanto departamentos y organismos nacionales como centros comunitarios locales. Aunque la mayoría de las ayudas sociales están establecidas y reguladas por la Ley de Asistencia Social y sus reglamentos complementarios, las ayudas de Alivio Social en Situaciones de Desamparo y Alivio Social para Cuidadores constituyen excepciones. Estos programas específicos se crearon a través de las Directrices emitidas por el Ministro de Desarrollo Social, autorizadas en virtud de la Regulación 4(5) de los reglamentos elaborados de conformidad con la Sección 27(2) de la Ley de Gestión de Catástrofes.
El Departamento de Desarrollo Social (DSD) supervisa la Agencia de la Seguridad Social South African (SASSA), que administra estos programas. Las personas que deseen obtener el Socorro Social de Desamparo pueden solicitarlo en la oficina del SASSA más cercana o a través del portal en línea en https://srd.sassa.gov.za. El mandato del SASSA se centra en la prestación de servicios de seguridad social a los South Africans que reúnan los requisitos.
Como complemento de estos esfuerzos, los Centros Comunitarios de Nutrición y Desarrollo (CNDC) operan en todo el país para proporcionar ayuda alimentaria. Durante la pandemia de COVID-19, estos centros adaptaron sus operaciones mediante enfoques innovadores como el método "knock-and-drop" para entregar comidas cocinadas a ancianos de 60 años o más, reduciendo así los riesgos para la salud. Los CNDC desempeñan un papel vital en el almacenamiento y la distribución de alimentos a los hogares empobrecidos, al tiempo que participan en programas comunitarios de seguridad alimentaria y nutricional. Estas iniciativas se dirigen específicamente a comunidades vulnerables y desfavorecidas, mejorando el acceso a los alimentos en épocas de especial necesidad.
Conclusiones: El estudio subraya que el subsidio de Ayuda Extraordinaria de Emergencia (SRD, por sus siglas en inglés) desempeñó un papel fundamental en el mantenimiento de los medios de subsistencia de muchos hogares vulnerables durante las dificultades económicas, especialmente tras la pandemia del COVID-19. Se constató que el subsidio SRD proporcionó un apoyo esencial para la seguridad alimentaria, la atención sanitaria y las necesidades básicas, permitiendo a los beneficiarios aliviar algunas presiones financieras inmediatas.
Un estudio del Banco Mundial sugiere el éxito de la subvención SRD en la mitigación de la pobreza aguda, pero subraya la necesidad de una mejor orientación y una financiación sostenible para maximizar su impacto.
- Debido al COVID-19 se produjeron graves alteraciones en el mercado laboral, con recortes salariales y despidos generalizados, lo que agravó la pobreza. El sector informal fue el más afectado durante el bloqueo de nivel 5, lo que agravó la vulnerabilidad financiera de muchos hogares. La intervención del Gobierno fue crucial para mitigar la pobreza inmediata, siendo la subvención del SRD una respuesta clave. Impacto en la reducción de la pobreza: La subvención del SRD evitó que 120.000 personas cayeran en la pobreza, lo que demuestra su eficacia como medida de ayuda a corto plazo.
- Disparidad de género en las solicitudes: 63% de los solicitantes eran hombres, mientras que 37% eran mujeres, lo que sugiere diferentes vulnerabilidades económicas o barreras de acceso. Las mujeres en South Africa se enfrentan a un mayor desempleo (34,7% frente a 30,7% para los hombres, QLFS 2023) y tienen más probabilidades de vivir en la pobreza. Los hogares encabezados por mujeres experimentan mayores tasas de privación (Stats SA, 2021).
- Gran demanda frente a limitaciones presupuestarias: A principios de 2022, las solicitudes superaron los 15 millones, pero solo se aprobaron 10,9 millones. Las limitaciones presupuestarias obligaron a aplicar normas de elegibilidad más estrictas, incluido un umbral de 350 rands al mes para la comprobación de recursos, lo que llevó a la exclusión de algunos solicitantes necesitados. Las ayudas temporales pueden evitar los picos de pobreza, pero se necesitan soluciones a largo plazo para lograr un impacto sostenido.
- Es posible que se necesiten mejores mecanismos de selección para equilibrar las restricciones fiscales con un apoyo inclusivo. Las solicitudes de subvención en febrero y marzo de 2022 superaron con creces los 15 millones, y se aprobó que 10,9 millones recibieran la prestación. Sin embargo, en el Presupuesto 2022/2023, el Tesoro previó una asignación presupuestaria para 10,5 millones de beneficiarios. Como consecuencia, DSD y SASSA tuvieron que desarrollar normativas y restricciones que restringieran el acceso al subsidio. Entre ellas, cabe destacar un umbral de ingresos para la comprobación de recursos, fijado inicialmente en 350 rands al mes.
ODS 1 - No a la pobreza
- Objetivo 1.1 - Para 2030, erradicar la pobreza extrema para todas las personas en todo el mundo, medida actualmente como las personas que viven con menos de $1,25 al día.
- Indicador 1.1.1 - Proporción de la población que vive por debajo del umbral internacional de pobreza por sexo, edad, situación laboral y ubicación geográfica (urbana/rural)
- Objetivo 1.2 - Para 2030, reducir al menos a la mitad la proporción de hombres, mujeres y niños de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones según las definiciones nacionales.
- Indicador 1.2.1 - Proporción de la población que vive por debajo del umbral nacional de pobreza, por sexo y edad
- Indicador 1.2.2 - Proporción de hombres, mujeres y niños de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones según las definiciones nacionales.
ODS 2 - Poner fin al hambre
- Objetivo 2.1 - Para 2030, acabar con el hambre y garantizar el acceso de todas las personas, en particular los pobres y las personas en situación de vulnerabilidad, incluidos los lactantes, a alimentos sanos, nutritivos y suficientes durante todo el año.
- Indicador 2.1.1 - Prevalencia de la subnutrición
- Indicador 2.1.2 - Prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave en la población, basada en la Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria (FIES).
- Objetivo 2.2 - Para 2030, poner fin a todas las formas de malnutrición, incluido el logro, para 2025, de los objetivos acordados internacionalmente sobre el retraso del crecimiento y la emaciación en niños menores de 5 años, y atender las necesidades nutricionales de las adolescentes, las mujeres embarazadas y lactantes y las personas mayores.
- Indicador 2.2.1 - Prevalencia del retraso del crecimiento (estatura para la edad <-2 desviaciones estándar de la mediana de los Patrones de Crecimiento Infantil de la Organización Mundial de la Salud (OMS)) entre los niños menores de 5 años.
- Indicador 2.2.2 - Prevalencia de la malnutrición (peso para la estatura >+2 o <-2 desviación estándar de la mediana de los Patrones de Crecimiento Infantil de la OMS) entre los niños menores de 5 años, por tipo (emaciación y sobrepeso).
- Indicador 2.2.3 - Prevalencia de anemia en mujeres de 15 a 49 años, por estado de embarazo (porcentaje)
ODS 13 - Acción por el clima
- Objetivo 13.1 - Lograr la cobertura sanitaria universal, incluida la protección contra riesgos financieros, el acceso a servicios sanitarios esenciales de calidad y el acceso a medicamentos y vacunas esenciales seguros, eficaces, de calidad y asequibles para todos.
- Indicador 13.1.3: Proporción de gobiernos locales que adoptan y aplican estrategias locales de reducción del riesgo de desastres en consonancia con las estrategias nacionales de reducción del riesgo de desastres.
ODS 1 - No a la pobreza
- Objetivo 1.1 - Para 2030, erradicar la pobreza extrema para todas las personas en todo el mundo, medida actualmente como las personas que viven con menos de $1,25 al día.
- Indicador 1.1.1 - Proporción de la población que vive por debajo del umbral internacional de pobreza por sexo, edad, situación laboral y ubicación geográfica (urbana/rural)
- Objetivo 1.2 - Para 2030, reducir al menos a la mitad la proporción de hombres, mujeres y niños de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones según las definiciones nacionales.
- Indicador 1.2.1 - Proporción de la población que vive por debajo del umbral nacional de pobreza, por sexo y edad
- Indicador 1.2.2 - Proporción de hombres, mujeres y niños de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones según las definiciones nacionales.
ODS 2 - Poner fin al hambre
- Objetivo 2.1 - Para 2030, acabar con el hambre y garantizar el acceso de todas las personas, en particular los pobres y las personas en situación de vulnerabilidad, incluidos los lactantes, a alimentos sanos, nutritivos y suficientes durante todo el año.
- Indicador 2.1.1 - Prevalencia de la subnutrición
- Indicador 2.1.2 - Prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave en la población, según la Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria (FIES)
- Objetivo 2.2 - Para 2030, poner fin a todas las formas de malnutrición, incluido el logro, para 2025, de los objetivos acordados internacionalmente sobre el retraso del crecimiento y la emaciación en niños menores de 5 años, y atender las necesidades nutricionales de las adolescentes, las mujeres embarazadas y lactantes y las personas mayores.
- Indicador 2.2.1 - Prevalencia del retraso del crecimiento (estatura para la edad <-2 desviaciones estándar de la mediana de los Patrones de Crecimiento Infantil de la Organización Mundial de la Salud (OMS)) entre los niños menores de 5 años.
- Indicador 2.2.2 - Prevalencia de la malnutrición (peso para la estatura >+2 o <-2 desviación estándar de la mediana de los Patrones de Crecimiento Infantil de la OMS) entre los niños menores de 5 años, por tipo (emaciación y sobrepeso).
- Indicador 2.2.3 - Prevalencia de anemia en mujeres de 15 a 49 años, por estado de embarazo (porcentaje)
ODS 13 - Acción por el clima
- Objetivo 13.1 - Lograr la cobertura sanitaria universal, incluida la protección contra riesgos financieros, el acceso a servicios sanitarios esenciales de calidad y el acceso a medicamentos y vacunas esenciales seguros, eficaces, de calidad y asequibles para todos.
- Indicador 13.1.3: Proporción de gobiernos locales que adoptan y aplican estrategias locales de reducción del riesgo de desastres en consonancia con las estrategias nacionales de reducción del riesgo de desastres.
El programa de Socorro Social en Situaciones de Desamparo proporciona ayuda temporal a las personas y familias que se enfrentan a necesidades materiales acuciantes y no pueden cubrir sus necesidades más básicas. Esta ayuda puede adoptar la forma de paquetes de alimentos, vales de alimentos o, en algunas provincias, pagos directos en efectivo. Por lo general, la ayuda se proporciona durante un período máximo de tres meses, con la posibilidad de prorrogarla otros tres meses en circunstancias excepcionales. El programa atiende a ciudadanos de South African, residentes permanentes y refugiados afectados por catástrofes, y actualmente lo administra la Agencia de Seguridad Social de South African (SASSA), aunque con ciertas limitaciones.
En el caso de los beneficiarios de subvenciones existentes, la aplicación de los pagos complementarios fue relativamente sencilla, ya que estos beneficiarios ya figuraban en la base de datos de SASSA. La agencia sólo tuvo que ajustar sus sistemas para aumentar los importes de los pagos durante los seis meses siguientes al anuncio del programa.
En respuesta a la pandemia de COVID-19, se introdujo un Subsidio Social Especial de Socorro como medida ad hoc para mitigar el impacto económico del bloqueo nacional. Esta intervención temporal se dirigió a personas en edad laboral que carecían de acceso a otras formas de ayuda, ya fueran programas de asistencia social específicos para la pandemia o convencionales. De mayo a octubre de 2020, los solicitantes que cumplían los requisitos recibieron 350 rands al mes. Esta subvención especial COVID-19 se aplicó en el marco existente del Socorro Social en Casos de Desastre, que funciona de conformidad con la Ley de Asistencia Social de 2004.
La Subvención COVID-19 SRD requirió un enfoque de implementación más complejo en comparación con los programas iniciales de ayuda alimentaria de emergencia, ya que sus beneficiarios no estaban ya en la base de datos del SASSA ni recibían otras subvenciones gubernamentales. Esto hizo necesario el desarrollo de nuevos sistemas, criterios de cualificación y modificaciones normativas.
En cuanto al proceso de solicitud, las personas pueden solicitar ayudas sociales de emergencia o subvenciones sociales por vía electrónica, además de otros métodos disponibles. Para quienes no tengan acceso a la tecnología, se dispone de voluntarios formados equipados con los dispositivos necesarios para ayudar a presentar las solicitudes. Pueden optar a la subvención los ciudadanos de South African, los residentes permanentes y los refugiados registrados en el sistema de Asuntos de Interior que residan dentro de las fronteras del país.
Los solicitantes deben ser:
- Mayores de 18 años; Desempleados;
- No percibir ningún ingreso;
- No recibir ninguna subvención;
- No percibe ninguna prestación del seguro de desempleo y no cumple los requisitos para percibir prestaciones del seguro de desempleo;
- No recibir un estipendio del Régimen Nacional de Ayuda Económica a los Estudiantes;
- No residir en una institución financiada o subvencionada por el gobierno.
Los futuros solicitantes deberán facilitar la siguiente información obligatoria para la tramitación de sus solicitudes:
- Número de identidad/Departamento Permiso de residencia;
- Nombre y apellidos tal y como figuran en el DNI (e iniciales);
- Debido al COVID-19 se produjeron graves alteraciones en el mercado laboral, con recortes salariales y despidos generalizados, lo que agravó la pobreza. El sector informal fue el más afectado durante el bloqueo de nivel 5, lo que agravó la vulnerabilidad financiera de muchos hogares. La intervención del Gobierno fue crucial para mitigar la pobreza inmediata, siendo la subvención del SRD una respuesta clave. Impacto en la reducción de la pobreza: La subvención del SRD evitó que 120.000 personas cayeran en la pobreza, lo que demuestra su eficacia como medida de ayuda a corto plazo.
- Disparidad de género en las solicitudes: 63% de los solicitantes eran hombres, mientras que 37% eran mujeres, lo que sugiere diferentes vulnerabilidades económicas o barreras de acceso. Las mujeres en South Africa se enfrentan a un mayor desempleo (34,7% frente a 30,7% para los hombres, QLFS 2023) y tienen más probabilidades de vivir en la pobreza. Los hogares encabezados por mujeres experimentan mayores tasas de privación (Stats SA, 2021).
- Gran demanda frente a limitaciones presupuestarias: A principios de 2022, las solicitudes superaron los 15 millones, pero solo se aprobaron 10,9 millones. Las limitaciones presupuestarias obligaron a aplicar normas de elegibilidad más estrictas, incluido un umbral de 350 rands al mes para la comprobación de recursos, lo que llevó a la exclusión de algunos solicitantes necesitados. Las ayudas temporales pueden evitar los picos de pobreza, pero se necesitan soluciones a largo plazo para lograr un impacto sostenido.
- Es posible que se necesiten mejores mecanismos de selección para equilibrar las restricciones fiscales con un apoyo inclusivo. Las solicitudes de subvención en febrero y marzo de 2022 superaron con creces los 15 millones, y se aprobó que 10,9 millones recibieran la prestación. Sin embargo, en el Presupuesto 2022/2023, el Tesoro previó una asignación presupuestaria para 10,5 millones de beneficiarios. Como consecuencia, DSD y SASSA tuvieron que desarrollar normativas y restricciones que restringieran el acceso al subsidio. Entre ellas, cabe destacar un umbral de ingresos para la comprobación de recursos, fijado inicialmente en 350 rands al mes.
-; Transformación digital de los sistemas de información de protección social; Transferencias monetarias de emergencia en contextos frágiles y humanitarios; Transferencia monetaria condicionada (TMC); Transferencia monetaria incondicionada
El sistema de asistencia social de South Africa funciona mediante una gobernanza a varios niveles, en la que participan tanto departamentos y organismos nacionales como centros comunitarios locales. Aunque la mayoría de las ayudas sociales están establecidas y reguladas por la Ley de Asistencia Social y sus reglamentos complementarios, las ayudas de Alivio Social en Situaciones de Desamparo y Alivio Social para Cuidadores constituyen excepciones. Estos programas específicos se crearon a través de las Directrices emitidas por el Ministro de Desarrollo Social, autorizadas en virtud de la Regulación 4(5) de los reglamentos elaborados de conformidad con la Sección 27(2) de la Ley de Gestión de Catástrofes.
El Departamento de Desarrollo Social (DSD) supervisa la Agencia de la Seguridad Social South African (SASSA), que administra estos programas. Las personas que deseen obtener el Socorro Social de Desamparo pueden solicitarlo en la oficina del SASSA más cercana o a través del portal en línea en https://srd.sassa.gov.za. El mandato del SASSA se centra en la prestación de servicios de seguridad social a los South Africans que reúnan los requisitos.
Como complemento de estos esfuerzos, los Centros Comunitarios de Nutrición y Desarrollo (CNDC) operan en todo el país para proporcionar ayuda alimentaria. Durante la pandemia de COVID-19, estos centros adaptaron sus operaciones mediante enfoques innovadores como el método “knock-and-drop” para entregar comidas cocinadas a ancianos de 60 años o más, reduciendo así los riesgos para la salud. Los CNDC desempeñan un papel vital en el almacenamiento y la distribución de alimentos a los hogares empobrecidos, al tiempo que participan en programas comunitarios de seguridad alimentaria y nutricional. Estas iniciativas se dirigen específicamente a comunidades vulnerables y desfavorecidas, mejorando el acceso a los alimentos en épocas de especial necesidad.
Entre mayo de 2020 y abril de 2021, el subsidio de Socorro Social en Casos de Desastre (SRD, por sus siglas en inglés) proporcionó un apoyo crucial a más de seis millones de personas vulnerables, dirigido principalmente a trabajadores del sector informal y adultos de primera edad desempleados que no podían optar a otros subsidios sociales ni a las prestaciones del Fondo del Seguro de Desempleo (UIF, por sus siglas en inglés). Concebido como un complemento temporal de los ingresos durante la pandemia, la fase inicial del programa concluyó en abril de 2021.
La subvención del SRD ayudó específicamente a quienes perdieron sus medios de subsistencia sin acceso a sistemas de apoyo alternativos. El programa llegó aproximadamente a 43% de las personas que sufrieron pérdidas de empleo relacionadas con la pandemia, incluidos muchos trabajadores informales excluidos del Plan de Ayuda Temporal a Empleadores y Empleados (TERS). A diferencia de otros complementos de subvención más progresivos dirigidos a los grupos de rentas más bajas, las prestaciones del SRD apoyaron principalmente a las personas de renta media-alta, que se vieron desproporcionadamente afectadas por la crisis económica.
Durante el periodo de bloqueo, los mecanismos tradicionales de ayuda social demostraron ser vitales a pesar de los retos logísticos de ampliar las operaciones. Los datos del SASSA revelan una expansión espectacular de los esfuerzos de socorro, con un número de beneficiarios que se duplicó con creces, pasando de 10.762 en marzo de 2020 a 26.619 en abril de 2020, manteniendo una media de casi 23.000 receptores mensuales hasta julio de 2020. El informe del Auditor General de 2020 documentó además la distribución de 146.963 paquetes de alimentos como parte de estos esfuerzos de socorro.
En 2022/2023, el Tesoro presupuestó 44 millones de rand para que 10,5 millones de personas recibieran la subvención. En la respuesta a la pregunta parlamentaria 2021, de 7 de mayo de 2021, se facilitó información sobre las subvenciones de Socorro Social aprobadas. En total, se concedieron 68.228.532 subsidios mensuales durante el periodo de 12 meses, lo que representa un desembolso total de 23.900 millones de rands.