Creado en 2008, el Programa Vision Umurenge (VUP) es el principal programa de protección social de Ruanda, diseñado para acelerar la transformación socioeconómica y reducir la pobreza extrema. Alineado con la Estrategia Nacional para la Transformación (NST 1), la implementación del VUP gira en torno a tres componentes principales: (i) el Componente de Red de Seguridad (que incluye las transferencias de efectivo de “Apoyo Directo”, los programas de obras públicas “clásico” y “ampliado”, y la intervención para el desarrollo de la primera infancia), (ii) el Componente de Desarrollo de los Medios de Subsistencia, y (iii) el Componente de Sensibilización y Movilización de la Comunidad.
El Plan de Mejora de los Medios de Subsistencia Sostenibles (SLES, por sus siglas en inglés) es el componente de desarrollo de los medios de subsistencia, que funciona como la capa de graduación o mejora del VUP. Se dirige a los hogares extremadamente pobres ya inscritos en el componente de red de seguridad que se considera que tienen potencial para salir de la pobreza. Este potencial se define como un "hogar dotado de mano de obra" (es decir, compuesto por personas de entre 18 y 64 años que pueden trabajar) pero que actualmente carece de las oportunidades o los activos para mantener un medio de vida. El proceso de evaluación, a menudo realizado por trabajadores para-sociales durante las visitas a domicilio, tiene en cuenta varias variables clave para determinar esta capacidad, como el nivel educativo del cabeza de familia, las menores responsabilidades de cuidado, el acceso a la tierra y a herramientas básicas, y la proximidad del hogar al umbral de pobreza.
El SLES ofrece un paquete holístico y secuenciado para abordar las limitaciones multidimensionales de la pobreza, reconociendo que una sola intervención (como el dinero en efectivo) es insuficiente para abordar las múltiples limitaciones que mantienen a los hogares en la pobreza. El paquete incluye dos intervenciones principales:
- Programa de desarrollo de competencias, El programa, que suele durar de 6 a 12 meses y cubre todos los gastos y materiales, se imparte mediante sesiones de grupo, centros de formación profesional y vínculos con proveedores privados y de las OSC. Su objetivo es desarrollar el capital humano a través de tres categorías principales de apoyo:
- Formación agrícola y ganadera (incluidos conocimientos financieros) para los beneficiarios de los activos
- Formación en actividades no agrícolas o de transformación de productos agrícolas para quienes inicien microempresas como sastrería, carpintería u otras.
- Formación fuera de la explotación para solicitantes de empleo
- El Plan de Transferencia de Activos Productivos, cuyo objetivo es mejorar los medios de subsistencia, acelerar la salida sostenible de la pobreza y proporcionar un mecanismo para hacer frente a las crisis utilizando diferentes categorías de activos:
- Ganado menor (por ejemplo, cabras, ovejas o cerdos)
- Insumos agrícolas (por ejemplo, semillas, fertilizantes o equipos agrícolas)
- Equipos de transformación agrícola
- Pequeños equipos para microempresas no agrícolas (como la albañilería)
Estas intervenciones se apoyan en un sólido marco de gestión de casos que cuenta con trabajadores parasociales. Los PSW ofrecen apoyo individual y en pequeños grupos, orientación, seguimiento de los progresos de los hogares y derivación a servicios complementarios. También desarrollan "planes de graduación" con los hogares, definiendo un camino hacia la "graduación sostenible", un estado en el que el hogar puede mantenerse "sin necesidad de transferencias sociales". El SLES prioriza explícitamente a los subgrupos vulnerables -incluidos los hogares encabezados por mujeres, los jóvenes (18-30) y las personas con discapacidad- para la transferencia de activos y la formación profesional. Además, el SLES integra la inclusión financiera, la adaptación al cambio climático y la comunicación para el cambio de comportamiento con el fin de abordar las normas sociales que obstaculizan la capacidad productiva.
La medida definitiva para evaluar la graduación es el consumo familiar, con una "línea de resistencia" fijada en 50% por encima del umbral de pobreza para indicar la sostenibilidad. Además de esta medida principal, el programa utiliza un sistema de seguimiento continuo llevado a cabo por los PSW. Durante las visitas periódicas a los hogares, los PSW utilizan un conjunto de indicadores indirectos para realizar un seguimiento de los progresos hacia la graduación. Estos indicadores, de los que informan los PSW cada seis meses, incluyen el número de comidas consumidas al día, la matriculación y la asistencia a la escuela, la inscripción de los hogares en el Seguro de Salud Comunitario (CBHI, también conocido como Mutuelle de Santé), la participación en planes de ahorro como Ejo Heza (un plan de ahorro a largo plazo voluntario y de contribuciones definidas que amplía la cobertura de las pensiones y los seguros sociales al sector informal), el acceso a activos productivos y la participación en actividades generadoras de ingresos (AGI).
El programa mantiene una cobertura nacional tanto en zonas urbanas como rurales. En 2023, apoyó un número de casos activos de 141.539 participantes directos, con un alcance total de 636.926 beneficiarios directos e indirectos (definidos como individuos que viven en un hogar en el que al menos un miembro recibe la transferencia). Este alcance total representa aproximadamente 4,73% de la población nacional y 12,39% de todas las personas que viven por debajo del umbral de pobreza nacional. Acumulativamente, el esquema ha atendido a 447.247 participantes directos desde su inicio en 2017.
La financiación procede principalmente de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) del Banco Mundial, en el marco del Proyecto de Transformación de la Protección Social (PTPS). Mientras que el proyecto asigna un préstamo total de 100 millones USD para reforzar el programa más amplio Vision Umurenge (VUP), 19,29 millones de dólares se dedica específicamente al Componente 2: Apoyo a la Inclusión Económica.
Los socios internacionales son fundamentales para la financiación, la asistencia técnica y la ejecución. El Banco Mundial es el principal socio financiero, mientras que las principales ONG, como BRAC, colaboran en el diseño de las políticas. Para la prestación de servicios de primera línea, el gobierno se asocia con proveedores de servicios internacionales (como World Vision y Care International) para llevar a cabo intervenciones que incluyen formación y asesoramiento sobre medios de subsistencia.
A nivel nacional, el Ministerio de Administración Local (MINALOC) establece las políticas generales de protección social. La Agencia de Desarrollo de las Entidades Administrativas Locales (LODA) actúa como principal organismo coordinador responsable de la supervisión del programa, la movilización de fondos, la planificación nacional, el seguimiento y la evaluación, y la difusión de directrices operativas a las entidades locales. La ejecución está muy descentralizada, y los distritos son la principal autoridad para la planificación local, la elaboración de presupuestos y la adquisición de bienes. Esta estructura se extiende a la primera línea, donde los Sectores, las Células y las Aldeas gestionan la selección detallada de los beneficiarios, garantizan el equilibrio de género y llevan a cabo el seguimiento local de la productividad de los activos.
El modelo de gobernanza integra formalmente a las comunidades locales y las OSC en la ejecución del programa. Un grupo de PSW funciona como gestores de casos de primera línea, prestando servicios de asesoramiento de proximidad y poniendo en contacto a los beneficiarios con servicios complementarios. Además, las OSC operan a través de Memorandos de Entendimiento (MdE) formales para ofrecer capacitación complementaria y llevar a cabo un seguimiento independiente de los objetivos del programa.
El SLES utiliza Sistema de Información de Seguimiento y Evaluación (MEIS) para la gestión de datos y la elaboración de informes. Como parte del más amplio Proyecto de Transformación de la Protección Social (SPTP), el programa se beneficia de una importante inversión en infraestructura digital en el marco del componente "Sistemas de prestación transformadores". Esta iniciativa se centra en la digitalización de los pagos y la puesta en marcha de un Registro Social dinámico, lo que supone la transición efectiva del VUP y el SLES a un modelo de prestación totalmente basado en la tecnología.
Informe sobre el estado de ejecución y los resultados del proyecto de transformación de la protección social (Banco Mundial, 2025).
Entre septiembre de 2023 (basado en el informe de mayo de 2024) y septiembre de 2025 (basado en el informe de noviembre de 2025), el porcentaje de hogares elegibles del Programa Vision Umurenge (VUP) que se benefician del paquete SLE aumentó drásticamente de 1,90% a 44,10%. Esto representa un aumento de los hogares que reciben el paquete de 21.333 a 138.947. Esta ampliación incluyó un aumento paralelo de los hogares encabezados por mujeres que recibieron el paquete, de 7.587 a 43.015. Para gestionar este crecimiento, se amplió la capacidad de gestión de casos, y el número de trabajadores para-sociales que recibieron formación de actualización pasó de 4.167 a 14.583. Los vínculos de inclusión financiera también se reforzaron, ya que los trabajadores para-sociales recibieron formación de actualización. También se reforzaron los vínculos con la inclusión financiera, ya que la proporción de beneficiarios del VUP inscritos en el plan de ahorro Ejo Heza aumentó de 73% a 84%.
Informe de auditoría y estados financieros auditados del Proyecto de Transformación de la Protección Social (SPTP-LODA) (Oficina del Auditor General de Ruanda, 2024).
El sistema de gestión de casos y asesoramiento de proximidad se puso sustancialmente en marcha, con 14.719 trabajadores para-sociales que recibieron apoyo, incluida comunicación e incentivos. En cuanto al componente de Desarrollo de Capacidades, 6.263 personas (desglosadas en 3.067 mujeres y 3.196 hombres) recibieron apoyo en diversos oficios de formación, como albañilería, soldadura, sastrería y mecánica. Paralelamente, el componente de Activos Productivos llegó a 12.194 beneficiarios, de los cuales 7.874 beneficiarios recibieron kits de herramientas de puesta en marcha para empresas no agrícolas, mientras que 4.320 recibieron ganado menor para medios de subsistencia agrícolas en las explotaciones.
Revisión del Informe Final de Ejecución del Proyecto de Refuerzo de la Protección Social (Grupo de Evaluación Independiente (IEG), 2023).
El Proyecto de Refuerzo de la Protección Social en Ruanda (P162646), financiado por el BIRF/AIF, apoyó la puesta en marcha del plan de Mejora de los Medios de Subsistencia Sostenibles (SLE), aprobado por el Gobierno, y su correspondiente sistema de trabajadores parasociales. Este cuadro se diseñó para proporcionar una gestión de proximidad regular de los casos, tutoría y orientación a los hogares más pobres y para facilitar la derivación a oportunidades de mejora de los medios de subsistencia. Al finalizar el proyecto, se había contratado, formado y puesto en funcionamiento a 14.752 trabajadores parasociales (9.997 de ellos en 20 distritos apoyados por el proyecto). Esta intervención se estructuró para complementar los componentes de Apoyo Directo Sensible a la Nutrición (NSDS) y Registro Civil y Estadísticas Vitales (CRVS), reforzando así la contribución de capital humano del Programa Visión 2020 Umurenge (VUP). Sin embargo, los resultados de la intervención SLE no se incluyeron en el marco de resultados del proyecto.
Basado en la Estrategia Nacional de Graduación Sostenible (2022) del Ministerio de Administración Local:
- Un modelo de "graduación" fracasa si la fidelidad de su diseño es deficiente; un enfoque estrecho y descendente en las transferencias de activos resultó ineficaz sin el paquete completo y secuenciado de apoyo.
- Las transferencias de activos productivos, especialmente ganado, no son sostenibles a menos que vayan acompañadas de apoyo esencial, incluidos servicios veterinarios y mecanismos de compensación para mitigar la pérdida de activos.
- Los trabajadores parasociales necesitan una carga de trabajo manejable e incentivos económicos fiables para ofrecer una orientación eficaz y derivaciones sistemáticas.
- La prestación multisectorial requiere una coordinación formal y horizontal a nivel local, ya que las desconexiones institucionales entre departamentos constituían un obstáculo fundamental.
- Medir la graduación en función de la adquisición de activos a corto plazo, en lugar de en función de unos ingresos sostenibles, hizo que los hogares perdieran las ayudas prematuramente y volvieran a caer en la pobreza.
- El éxito de los hogares depende en gran medida de un entorno propicio más amplio, que incluya el acceso a mercados funcionales y la resiliencia frente a las crisis económicas y medioambientales.
- Desde el punto de vista operativo, el programa tuvo dificultades, ya que la aplicación del plan SLE/PSW avanzó más despacio de lo previsto y carecía de un sistema para recabar las opiniones de los participantes sobre la calidad del apoyo recibido.
En Ruanda:
Página web de PEI sobre el SLES: https://www.peiglobal.org/node/1623
ODS 1 - No a la pobreza
- Objetivo 1.1 -Para 2030, erradicar la pobreza extrema para todas las personas en todo el mundo, medida actualmente como las personas que viven con menos de $1,25 al día.
- Indicador 1.1.1 -Proporción de la población que vive por debajo del umbral internacional de pobreza por sexo, edad, situación laboral y ubicación geográfica (urbana/rural)
- Meta 1.2 -Para 2030, reducir al menos a la mitad la proporción de hombres, mujeres y niños de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones según las definiciones nacionales.
- Indicador 1.2.1 -Proporción de la población que vive por debajo del umbral nacional de pobreza, por sexo y edad
- Indicador 1.2.2 -Proporción de hombres, mujeres y niños de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones según las definiciones nacionales.
- Objetivo 1.3 -Aplicar sistemas y medidas de protección social adecuados a cada país para todos, incluidos los pisos, y lograr para 2030 una cobertura sustancial de los pobres y los vulnerables.
- Indicador 1.3.1 -Proporción de la población cubierta por los pisos/sistemas de protección social, por sexo, distinguiendo a los niños, los desempleados, las personas mayores, las personas con discapacidad, las mujeres embarazadas, los recién nacidos, las víctimas de accidentes laborales y las personas pobres y vulnerables.
ODS 2 - Hambre cero
- Objetivo 2.1 -Para 2030, poner fin al hambre y garantizar el acceso de todas las personas, en particular los pobres y las personas en situación vulnerable, incluidos los lactantes, a alimentos sanos, nutritivos y suficientes durante todo el año.
- Indicador 2.1.1 -Prevalencia de la subnutrición
- Indicador 2.1.2 -Prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave en la población, basada en la Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria (FIES).
- Objetivo 2.3 - De aquí a 2030, duplicar la productividad agrícola y los ingresos de los pequeños productores de alimentos, en particular las mujeres, los pueblos indígenas, los agricultores familiares, los pastores y los pescadores, en particular mediante un acceso seguro y equitativo a la tierra, a otros recursos e insumos productivos, a los conocimientos, a los servicios financieros, a los mercados y a las oportunidades de valor añadido y empleo no agrícola.
- Indicador 2.3.1 - Volumen de producción por unidad de mano de obra por clases de tamaño de empresa agrícola/pastoral/silvícola
- Indicador 2.3.2 - Ingresos medios de los pequeños productores de alimentos, por sexo y condición indígena
- Objetivo 2.4 - Para 2030, garantizar sistemas sostenibles de producción de alimentos y aplicar prácticas agrícolas resilientes que aumenten la productividad y la producción, que ayuden a mantener los ecosistemas, que refuercen la capacidad de adaptación al cambio climático, las condiciones meteorológicas extremas, la sequía, las inundaciones y otras catástrofes, y que mejoren progresivamente la calidad de la tierra y el suelo.
- Indicador 2.4.1 - Proporción de la superficie agrícola dedicada a la agricultura productiva y sostenible
ODS 5 - Igualdad de género
- Meta 5.a - Emprender reformas para otorgar a las mujeres los mismos derechos a los recursos económicos, así como el acceso a la propiedad y el control de la tierra y otras formas de propiedad, los servicios financieros, la herencia y los recursos naturales, de conformidad con la legislación nacional.
- Indicador 5.a.1 - (a) Proporción de la población agrícola total con propiedad o derechos seguros sobre tierras agrícolas, por sexo; y b) proporción de mujeres entre los propietarios o titulares de derechos sobre tierras agrícolas, por tipo de tenencia.
ODS 8 - Trabajo decente y crecimiento económico
- Objetivo 8.2 - Alcanzar mayores niveles de productividad económica mediante la diversificación, la modernización tecnológica y la innovación, centrándose en los sectores de alto valor añadido y gran intensidad de mano de obra.
- Indicador 8.2.1 - Tasa de crecimiento anual del PIB real por persona empleada
- Objetivo 8.3 - Promover políticas orientadas al desarrollo que apoyen las actividades productivas, la creación de empleo digno, el espíritu empresarial, la creatividad y la innovación, y fomenten la formalización y el crecimiento de las microempresas y las pequeñas y medianas empresas, entre otras cosas mediante el acceso a los servicios financieros.
- Indicador 8.3.1 - Proporción del empleo informal en el empleo total, por sector y sexo
- Objetivo 8.5 - Para 2030, lograr el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todas las mujeres y todos los hombres, incluidos los jóvenes y las personas con discapacidad, así como la igualdad de retribución por un trabajo de igual valor.
- Indicador 8.5.1 - Ganancia media por hora de los asalariados, por sexo, edad, ocupación y personas con discapacidad
- Indicador 8.5.2 - Tasa de desempleo por sexo, edad y personas con discapacidad
- Objetivo 8.6 - Para 2020, reducir sustancialmente la proporción de jóvenes sin empleo, educación o formación.
- Indicador 8.6.1 - Proporción de jóvenes (de 15 a 24 años) que no estudian, trabajan ni reciben formación
ODS 10 - Reducir las desigualdades
- Meta 10.1 - Para 2030, lograr y mantener progresivamente un crecimiento de los ingresos del 40% de la población más desfavorecida a un ritmo superior a la media nacional.
- Indicador 10.1.1 - Tasas de crecimiento del gasto o la renta per cápita de los hogares entre el 40% de la población con menos ingresos y la población total
- Objetivo 10.2 -Para 2030, potenciar y promover la inclusión social, económica y política de todos, independientemente de su edad, sexo, discapacidad, raza, etnia, origen, religión o situación económica o de otro tipo.
- Indicador 10.2.1 -Proporción de personas que viven por debajo del 50% de la renta mediana, por sexo, edad y personas con discapacidad
Apoyo a la diversificación de los medios de subsistencia;
Formación (profesional, habilidades para la vida, dinero para capacitación, emprendimiento);
Transferencias monetarias incondicionales;
Agregación de valor y procesamiento inclusivos;
Acceso de los pobres a insumos, tecnología y conocimientos agrícolas;
Gobernanza multinivel
ODS 1 - No a la pobreza
- Objetivo 1.1 -Para 2030, erradicar la pobreza extrema para todas las personas en todo el mundo, medida actualmente como las personas que viven con menos de $1,25 al día.
- Indicador 1.1.1 -Proporción de la población que vive por debajo del umbral internacional de pobreza por sexo, edad, situación laboral y ubicación geográfica (urbana/rural)
- Objetivo 1.2 -Para 2030, reducir al menos a la mitad la proporción de hombres, mujeres y niños de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones según las definiciones nacionales.
- Indicador 1.2.1 -Proporción de la población que vive por debajo del umbral nacional de pobreza, por sexo y edad
- Indicador 1.2.2 -Proporción de hombres, mujeres y niños de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones según las definiciones nacionales.
- Objetivo 1.3 -Aplicar sistemas y medidas de protección social adecuados a cada país para todos, incluidos los pisos, y lograr para 2030 una cobertura sustancial de los pobres y los vulnerables.
- Indicador 1.3.1 -Proporción de la población cubierta por los pisos/sistemas de protección social, por sexo, distinguiendo a los niños, los desempleados, las personas mayores, las personas con discapacidad, las mujeres embarazadas, los recién nacidos, las víctimas de accidentes laborales y las personas pobres y vulnerables.
ODS 2 - Hambre cero
- Objetivo 2.1 -Para 2030, poner fin al hambre y garantizar el acceso de todas las personas, en particular los pobres y las personas en situación vulnerable, incluidos los lactantes, a alimentos sanos, nutritivos y suficientes durante todo el año.
- Indicador 2.1.1 -Prevalencia de la subnutrición
- Indicador 2.1.2 -Prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave en la población, basada en la Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria (FIES).
- Objetivo 2.3 - De aquí a 2030, duplicar la productividad agrícola y los ingresos de los pequeños productores de alimentos, en particular las mujeres, los pueblos indígenas, los agricultores familiares, los pastores y los pescadores, en particular mediante un acceso seguro y equitativo a la tierra, a otros recursos e insumos productivos, a los conocimientos, a los servicios financieros, a los mercados y a las oportunidades de valor añadido y empleo no agrícola.
- Indicador 2.3.1 - Volumen de producción por unidad de mano de obra por clases de tamaño de empresa agrícola/pastoral/silvícola
- Indicador 2.3.2 - Ingresos medios de los pequeños productores de alimentos, por sexo y condición indígena
- Objetivo 2.4 - Para 2030, garantizar sistemas sostenibles de producción de alimentos y aplicar prácticas agrícolas resilientes que aumenten la productividad y la producción, que ayuden a mantener los ecosistemas, que refuercen la capacidad de adaptación al cambio climático, las condiciones meteorológicas extremas, la sequía, las inundaciones y otras catástrofes, y que mejoren progresivamente la calidad de la tierra y el suelo.
- Indicador 2.4.1 - Proporción de la superficie agrícola dedicada a la agricultura productiva y sostenible
ODS 5 - Igualdad de género
- Meta 5.a - Emprender reformas para otorgar a las mujeres los mismos derechos a los recursos económicos, así como el acceso a la propiedad y el control de la tierra y otras formas de propiedad, los servicios financieros, la herencia y los recursos naturales, de conformidad con la legislación nacional.
- Indicador 5.a.1 - (a) Proporción de la población agrícola total con propiedad o derechos seguros sobre tierras agrícolas, por sexo; y b) proporción de mujeres entre los propietarios o titulares de derechos sobre tierras agrícolas, por tipo de tenencia.
ODS 8 - Trabajo decente y crecimiento económico
- Objetivo 8.2 - Alcanzar mayores niveles de productividad económica mediante la diversificación, la modernización tecnológica y la innovación, centrándose en los sectores de alto valor añadido y gran intensidad de mano de obra.
- Indicador 8.2.1 - Tasa de crecimiento anual del PIB real por persona empleada
- Objetivo 8.3 - Promover políticas orientadas al desarrollo que apoyen las actividades productivas, la creación de empleo digno, el espíritu empresarial, la creatividad y la innovación, y fomenten la formalización y el crecimiento de las microempresas y las pequeñas y medianas empresas, entre otras cosas mediante el acceso a los servicios financieros.
- Indicador 8.3.1 - Proporción del empleo informal en el empleo total, por sector y sexo
- Objetivo 8.5 - Para 2030, lograr el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todas las mujeres y todos los hombres, incluidos los jóvenes y las personas con discapacidad, así como la igualdad de retribución por un trabajo de igual valor.
- Indicador 8.5.1 - Ganancia media por hora de los asalariados, por sexo, edad, ocupación y personas con discapacidad
- Indicador 8.5.2 - Tasa de desempleo por sexo, edad y personas con discapacidad
- Objetivo 8.6 - Para 2020, reducir sustancialmente la proporción de jóvenes sin empleo, educación o formación.
- Indicador 8.6.1 - Proporción de jóvenes (de 15 a 24 años) que no estudian, trabajan ni reciben formación
ODS 10 - Reducir las desigualdades
- Meta 10.1 - Para 2030, lograr y mantener progresivamente un crecimiento de los ingresos del 40% de la población más desfavorecida a un ritmo superior a la media nacional.
- Indicador 10.1.1 - Tasas de crecimiento del gasto o la renta per cápita de los hogares entre el 40% de la población más pobre y la población total
- Objetivo 10.2 -Para 2030, potenciar y promover la inclusión social, económica y política de todos, independientemente de su edad, sexo, discapacidad, raza, etnia, origen, religión o situación económica o de otro tipo.
- Indicador 10.2.1 -Proporción de personas que viven por debajo del 50% de la renta mediana, por sexo, edad y personas con discapacidad
Creado en 2008, el Programa Vision Umurenge (VUP) es el principal programa de protección social de Ruanda, diseñado para acelerar la transformación socioeconómica y reducir la pobreza extrema. Alineado con la Estrategia Nacional para la Transformación (NST 1), la implementación del VUP gira en torno a tres componentes principales: (i) el Componente de Red de Seguridad (que incluye las transferencias de efectivo de “Apoyo Directo”, los programas de obras públicas “clásico” y “ampliado”, y la intervención para el desarrollo de la primera infancia), (ii) el Componente de Desarrollo de los Medios de Subsistencia, y (iii) el Componente de Sensibilización y Movilización de la Comunidad.
El Plan de Mejora de los Medios de Subsistencia Sostenibles (SLES, por sus siglas en inglés) es el componente de desarrollo de los medios de subsistencia, que funciona como la capa de graduación o mejora del VUP. Se dirige a los hogares extremadamente pobres ya inscritos en el componente de red de seguridad que se considera que tienen potencial para salir de la pobreza. Este potencial se define como un “hogar dotado de mano de obra” (es decir, compuesto por personas de entre 18 y 64 años que pueden trabajar) pero que actualmente carece de las oportunidades o los activos para mantener un medio de vida. El proceso de evaluación, a menudo realizado por trabajadores para-sociales durante las visitas domiciliarias, tiene en cuenta varias variables clave para determinar esta capacidad, como el nivel educativo del cabeza de familia, las menores responsabilidades de cuidado, el acceso a la tierra y a herramientas básicas, y la proximidad del hogar al umbral de pobreza.
El SLES ofrece un paquete holístico y secuenciado para abordar las limitaciones multidimensionales de la pobreza, reconociendo que una sola intervención (como el dinero en efectivo) es insuficiente para abordar las múltiples limitaciones que mantienen a los hogares en la pobreza. El paquete incluye dos intervenciones principales:
- Programa de desarrollo de competencias, El programa, que suele durar de 6 a 12 meses y cubre todos los gastos y materiales, se imparte mediante sesiones de grupo, centros de formación profesional y vínculos con proveedores privados y de las OSC. Su objetivo es desarrollar el capital humano a través de tres categorías principales de apoyo:
- Formación agrícola y ganadera (incluidos conocimientos financieros) para los beneficiarios de los activos
- Formación en actividades no agrícolas o de transformación de productos agrícolas para quienes inicien microempresas como sastrería, carpintería u otras.
- Formación fuera de la explotación para solicitantes de empleo
- El Plan de Transferencia de Activos Productivos, cuyo objetivo es mejorar los medios de subsistencia, acelerar la salida sostenible de la pobreza y proporcionar un mecanismo para hacer frente a las crisis utilizando diferentes categorías de activos:
- Ganado menor (por ejemplo, cabras, ovejas o cerdos)
- Insumos agrícolas (por ejemplo, semillas, fertilizantes o equipos agrícolas)
- Equipos de transformación agrícola
- Pequeños equipos para microempresas no agrícolas (como la albañilería)
Estas intervenciones se apoyan en un sólido marco de gestión de casos que cuenta con trabajadores parasociales. Los PSW ofrecen apoyo individual y en pequeños grupos, orientación, seguimiento de los progresos de los hogares y derivación a servicios complementarios. También desarrollan “planes de graduación” con los hogares, definiendo un camino hacia la “graduación sostenible”, un estado en el que el hogar puede mantenerse “sin necesidad de transferencias sociales”. El SLES prioriza explícitamente a los subgrupos vulnerables -incluidos los hogares encabezados por mujeres, los jóvenes (18-30) y las personas con discapacidad- para la transferencia de activos y la formación profesional. Además, el SLES integra la inclusión financiera, la adaptación al cambio climático y la comunicación para el cambio de comportamiento con el fin de abordar las normas sociales que obstaculizan la capacidad productiva.
La medida definitiva para evaluar la graduación es el consumo familiar, con una “línea de resistencia” fijada en 50% por encima del umbral de pobreza para indicar la sostenibilidad. Además de esta medida principal, el programa utiliza un sistema de seguimiento continuo llevado a cabo por los PSW. Durante las visitas periódicas a los hogares, los PSW utilizan un conjunto de indicadores indirectos para realizar un seguimiento de los progresos hacia la graduación. Estos indicadores, de los que informan los PSW cada seis meses, incluyen el número de comidas consumidas al día, la matriculación y la asistencia a la escuela, la inscripción de los hogares en el Seguro de Salud Comunitario (CBHI, también conocido como Mutuelle de Santé), la participación en planes de ahorro como Ejo Heza (un plan de ahorro a largo plazo voluntario y de contribuciones definidas que amplía la cobertura de las pensiones y los seguros sociales al sector informal), el acceso a activos productivos y la participación en actividades generadoras de ingresos (AGI).
Basado en la Estrategia Nacional de Graduación Sostenible (2022) del Ministerio de Administración Local:
- Un modelo de “graduación” fracasa si la fidelidad de su diseño es deficiente; un enfoque estrecho y descendente en las transferencias de activos resultó ineficaz sin el paquete completo y secuenciado de apoyo.
- Las transferencias de activos productivos, especialmente ganado, no son sostenibles a menos que vayan acompañadas de apoyo esencial, incluidos servicios veterinarios y mecanismos de compensación para mitigar la pérdida de activos.
- Los trabajadores parasociales necesitan una carga de trabajo manejable e incentivos económicos fiables para ofrecer una orientación eficaz y derivaciones sistemáticas.
- La prestación multisectorial requiere una coordinación formal y horizontal a nivel local, ya que las desconexiones institucionales entre departamentos constituían un obstáculo fundamental.
- Medir la graduación en función de la adquisición de activos a corto plazo, en lugar de en función de unos ingresos sostenibles, hizo que los hogares perdieran las ayudas prematuramente y volvieran a caer en la pobreza.
- El éxito de los hogares depende en gran medida de un entorno propicio más amplio, que incluya el acceso a mercados funcionales y la resiliencia frente a las crisis económicas y medioambientales.
- Desde el punto de vista operativo, el programa tuvo dificultades, ya que la aplicación del plan SLE/PSW avanzó más despacio de lo previsto y carecía de un sistema para recabar las opiniones de los participantes sobre la calidad del apoyo recibido.
Obras públicas, planes de garantía de empleo y creación directa de puestos de trabajo, incluidos programas de desarrollo comunitario; apoyo a la diversificación de los medios de subsistencia; formación (formación profesional, preparación para la vida, dinero en efectivo para formación, espíritu empresarial); transferencia incondicional de efectivo; valor añadido y transformación inclusivos; acceso en favor de los pobres a insumos, tecnología y conocimientos agrícolas; gobernanza multinivel.
En Ruanda:
Los socios internacionales son fundamentales para la financiación, la asistencia técnica y la ejecución. El Banco Mundial es el principal socio financiero, mientras que las principales ONG, como BRAC, colaboran en el diseño de las políticas. Para la prestación de servicios de primera línea, el gobierno se asocia con proveedores de servicios internacionales (como World Vision y Care International) para llevar a cabo intervenciones que incluyen formación y asesoramiento sobre medios de subsistencia.
A nivel nacional, el Ministerio de Administración Local (MINALOC) establece las políticas generales de protección social. La Agencia de Desarrollo de las Entidades Administrativas Locales (LODA) actúa como principal organismo coordinador responsable de la supervisión del programa, la movilización de fondos, la planificación nacional, el seguimiento y la evaluación, y la difusión de directrices operativas a las entidades locales. La ejecución está muy descentralizada, y los distritos son la principal autoridad para la planificación local, la elaboración de presupuestos y la adquisición de bienes. Esta estructura se extiende a la primera línea, donde los Sectores, las Células y las Aldeas gestionan la selección detallada de los beneficiarios, garantizan el equilibrio de género y llevan a cabo el seguimiento local de la productividad de los activos.
El modelo de gobernanza integra formalmente a las comunidades locales y las OSC en la ejecución del programa. Un grupo de PSW funciona como gestores de casos de primera línea, prestando servicios de asesoramiento de proximidad y poniendo en contacto a los beneficiarios con servicios complementarios. Además, las OSC operan a través de Memorandos de Entendimiento (MdE) formales para ofrecer capacitación complementaria y llevar a cabo un seguimiento independiente de los objetivos del programa.
El programa mantiene una cobertura nacional tanto en zonas urbanas como rurales. En 2023, apoyó un número de casos activos de 141.539 participantes directos, con un alcance total de 636.926 beneficiarios directos e indirectos (definidos como individuos que viven en un hogar en el que al menos un miembro recibe la transferencia). Este alcance total representa aproximadamente 4,73% de la población nacional y 12,39% de todas las personas que viven por debajo del umbral de pobreza nacional. Acumulativamente, el esquema ha atendido a 447.247 participantes directos desde su inicio en 2017.
La financiación procede principalmente de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) del Banco Mundial, en el marco del Proyecto de Transformación de la Protección Social (PTPS). Mientras que el proyecto asigna un préstamo total de 100 millones USD para reforzar el programa más amplio Vision Umurenge (VUP), 19,29 millones de dólares se dedica específicamente al Componente 2: Apoyo a la Inclusión Económica.
El SLES utiliza Sistema de Información de Seguimiento y Evaluación (MEIS) para la gestión de datos y la elaboración de informes. Como parte del más amplio Proyecto de Transformación de la Protección Social (SPTP), el programa se beneficia de una importante inversión en infraestructura digital en el marco del componente “Sistemas de prestación transformadores”. Esta iniciativa se centra en la digitalización de los pagos y la puesta en marcha de un Registro Social dinámico, lo que supone la transición efectiva del VUP y el SLES a un modelo de prestación totalmente basado en la tecnología.
Página web de PEI sobre el SLES: https://www.peiglobal.org/node/1623