El Registro Nacional de la Agricultura Familiar (CAF) incorpora mecanismos específicos para promover el acceso de públicos históricamente subrepresentados a las políticas públicas. El registro reconoce los diferentes segmentos de la agricultura familiar, incluidos 28 segmentos de pueblos y comunidades tradicionales (PCT), reglamentados por los Decretos nº 6.040 y nº 8.750, y adopta procedimientos y requisitos documentales compatibles con las especificidades de estos públicos, buscando reducir las barreras administrativas para el registro.

Como medida de adaptación a las condiciones territoriales, el CAF establece una validez de cinco años para los registros emitidos en la Región Norte, donde hay una elevada concentración de pueblos y comunidades tradicionales y mayores desafíos logísticos para el acceso a los servicios públicos. La medida reduce la necesidad de desplazamientos frecuentes para la actualización del registro y facilita el acceso continuo a las políticas públicas.

Además de las medidas ya implementadas, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Agricultura Familiar (MDA) estudia mejoras en las reglas del CAF para simplificar aún más el proceso de registro y actualización, incluida la evaluación de la ampliación de la validez de cinco años para pueblos y comunidades tradicionales en todo el territorio nacional, independientemente de la ubicación geográfica.

El CAF posee función administrativa y, además, consolida un conjunto amplio de información con elevado potencial estadístico para caracterizar la diversidad de la agricultura familiar brasileña y de sus diferentes segmentos. Los registros permiten detallar aspectos como ubicación y regionalización, perfil y actividades productivas, georreferenciación de las unidades de producción, utilización de mano de obra contratada y composición de la renta agregada de la unidad familiar, entre otras variables. La producción y el análisis de esta información de forma desagregada pueden contribuir a identificar desigualdades territoriales y entre diferentes públicos, acompañar su participación en las políticas públicas y respaldar evaluaciones cuantitativas de cobertura, acceso y conformidad, apoyando la mejora continua de las políticas dirigidas a la agricultura familiar.

El Censo Agropecuario de 2017 (IBGE) identificó 3.897.408 explotaciones clasificadas como agricultura familiar, lo que supone el 77% del total de explotaciones agropecuarias del país.

Evolución del CAF y cobertura frente al Censo Agropecuario 2017 {{{!}} class="wikitable" !Datos !Familias registradas !Variación anual !Observación {{!}}- {{!}}31/12/2022 {{!}}2.627.623 {{!}} - {{!}}No existía el registro {{!}}- {{!}}31/12/2023 {{!}}2.803.852 {{!}} +6,71 TP113T {{!}} {{!}}- {{!}}31/12/2024 {{!}}3.033.666 {{!}} +8,21 TP113T {{!}} {{!}}- {{!}}31/12/2025 {{!}}3.805.849 {{!}} +25,5% {{!}} {{!}}- {{!}}30/06/2026 {{!}}4.005.173 {{!}} +5,1% {{!}}En 2026, crecimiento semestral {{!}}} La serie histórica pone de manifiesto una trayectoria constante de expansión del censo desde 2022, año en que la Declaración de Aptitud para el Pronaf (DAP) fue sustituida por el CAF. Entre diciembre de 2022 y diciembre de 2025, el censo creció un 44,9%, pasando de 2,6 millones a 3,8 millones de familias. Llama la atención el aumento registrado en 2025 (+25,5% en el año), muy por encima del ritmo de los dos años anteriores, probablemente asociado al lanzamiento del CAF 3.0 y a la reclasificación automática de los colectivos del Pronaf y del PNRA.

Con los datos a 30 de junio de 2026 (4.005.173 familias), el CAF superó en número absoluto el total de explotaciones agrícolas familiares identificadas por el censo de 2017, alcanzando el equivalente al 102,61 % de ese total —un hito relevante para un registro de adhesión voluntaria que, cinco años después de su entrada en vigor, supera la última imagen censal oficial disponible en el país.

Nota metodológica: la comparación con el Censo debe interpretarse con cautela, ya que las unidades de recuento no son idénticas —el Censo contabiliza establecimientos agropecuarios, mientras que el CAF contabiliza familias/unidades familiares de producción agraria, pudiendo haber diferencias de criterio de clasificación (Ley nº 11.326/2006 y Decreto nº 9.064/2017 frente a la metodología del IBGE), casos de más de un establecimiento por familia o viceversa, y el desfase temporal entre 2017 y 2026 (el Censo Agropecuario de 2027 aún no ha sido publicado). Aun así, la serie es una evidencia robusta de capilaridad creciente y de actualización continua del registro como infraestructura administrativa.

Los datos pueden segregarse por tipo de público, actividad productiva, ingresos, municipio, territorio, estado, macrorregión, entre otra información diversa posible.

Informes públicos mensuales:

https://www.gov.br/mda/pt-br/acesso-a-informacao/acoes-e-programas/programas-projetos-acoes-obras-e-atividades/cadastro-nacional-da-agricultura-familiar/transparencia

• Costo de operación y mantenimiento del sistema CAF;

• Acciones de apoyo al registro: acciones de investigación y diagnóstico en campo, procesos y programas formativos, comunicación institucional, y monitoreo/fiscalización del CAF.

Gobernanza pública nacional con coordinación central, ejecución descentralizada y articulación interinstitucional. Sistema electrónico propio operado por una red autorizada, mayoritariamente formada por instituciones privadas, lo que combina participación y control social por medio de las entidades representativas de la agricultura familiar que actúan como emisoras.

El Registro Nacional de la Agricultura Familiar (CAF) opera bajo un modelo de gobernanza pública nacional, con coordinación central ejercida por el Ministerio de Desarrollo Agrario y Agricultura Familiar (MDA), ejecución descentralizada a través de una red autorizada de instituciones emisoras -mayoritariamente privadas- y articulación interinstitucional con órganos federales responsables de la validación de datos y la ejecución de las políticas públicas asociadas.

La coordinación central del MDA se encarga de la definición normativa del registro, la gobernanza de los datos, el control de calidad de la información y la supervisión de la red de instituciones emisoras. La ejecución del registro está descentralizada y la lleva a cabo una red de más de 7.500 instituciones autorizadas —en su mayoría privadas, entre las que se incluyen cooperativas, sindicatos y organizaciones de la sociedad civil— y cuenta con el apoyo de unos 25 000 técnicos acreditados en todo el territorio nacional. La red sindical es responsable de 30% de los registros emitidos a nivel nacional, lo que la convierte en el principal actor individual de la red descentralizada.

Esta configuración combina participación y control social en el modelo de gobernanza, en la medida en que las propias entidades representativas de la agricultura familiar —sindicatos, cooperativas y organizaciones de pueblos y comunidades tradicionales— actúan como emisoras del registro. El modelo acerca la gobernanza del registro a las realidades territoriales y amplía la legitimidad del proceso ante los públicos atendidos, sin renunciar al control normativo centralizado ejercido por el MDA.

Base legal: Ley n.º 11.326/2006 (directrices de la Política Nacional de la Agricultura Familiar) y Decreto n.º 9.064/2017 (reglamenta el CAF), complementados por la Orden Ministerial (Portaria) del MDA n.º 20/2025, que disciplina la acreditación de las entidades emisoras, y por la Orden Ministerial (Portaria) del MDA n.º 19/2025, que regula los mecanismos de control social del registro.

El CAF cuenta con un sistema electrónico propio, que integra el registro, la validación documental y la interoperabilidad con bases gubernamentales estratégicas (Registro Base del Ciudadano, SNCR, SIGEF, CNIS), permitiendo la actualización continua y la verificación automatizada de la información. La articulación interinstitucional se realiza mediante el intercambio automatizado de datos con los organismos ejecutores de políticas públicas (Pronaf, PAA, PNAE, Garantia-Safra, entre otros), bajo control normativo y observancia de la legislación de protección de datos personales.

Sistema electrónico propio operado por red autorizada, mayoritariamente formada por instituciones privadas, lo que combina participación y control social por medio de las entidades representativas de la agricultura familiar que actúan como emisoras.

El CAF cuenta con un sistema electrónico propio, que integra el registro, la validación documental y la interoperabilidad con bases gubernamentales estratégicas (Registro Base del Ciudadano, Sistema Nacional de Registro Rural - SNCR, Sistema de Gestión Fundiaria - SIGEF, Registro Nacional de Información Social - CNIS), permitiendo la actualización continua y la verificación automatizada de la información. La articulación interinstitucional se produce mediante el intercambio automatizado de datos con los organismos ejecutores de políticas públicas (Pronaf, PAA, PNAE, Garantia-Safra, entre otros), bajo control normativo y observancia de la legislación de protección de datos personales.

La FAO y la GIZ muestran que la interoperabilidad entre los registros de agricultores y los sistemas de protección social ayuda a identificar superposiciones y brechas, reducir duplicidades, apoyar un seguimiento y evaluación más desagregados y formalizar el acceso de las poblaciones rurales a los beneficios sociales; el Banco Mundial ilustra, en el caso de Ucrania, que un registro agrario digital permitió una focalización más transparente, evitó gran parte del error de focalización y posibilitó la evaluación de impacto mediante diferencias en diferencias.

En el caso brasileño, aunque los impactos socioeconómicos se deriven de las políticas públicas y no del registro de forma aislada, el CAF constituye la infraestructura que posibilita su focalización y operacionalización. Estudios del Ipea y de la extensa literatura académica encuentran efectos positivos del Pronaf sobre los ingresos del trabajo en contextos analizados; del PAA sobre el valor bruto y la diversidad de la producción; y del PNAE y de las compras públicas sobre los ingresos de los proveedores, con evidencias adicionales de asociación positiva entre las compras de la agricultura familiar y el rendimiento escolar. En conjunto, estas evidencias indican que los registros nacionales de agricultores, cuando se articulan con políticas de crédito, compras públicas y protección social, contribuyen a la reducción de la pobreza rural y de la inseguridad alimentaria.

La articulación con otros instrumentos de política pública constituye una de las principales características del Registro Nacional de la Agricultura Familiar (CAF). El registro funciona como infraestructura pública de datos para la identificación y caracterización de la agricultura familiar brasileña, permitiendo que diferentes políticas utilicen una base única, estandarizada y actualizada de información.

El CAF cuenta con integración en bases gubernamentales utilizadas para la validación y calificación de la información de registro, incluyendo el Registro Base del Ciudadano (BCPF), el Número de Identificación Social (NIS), el Sistema Nacional de Registro Rural (SNCR) y el Sistema de Gestión Fundiaria (SIGEF). Estas interoperabilidades permiten una mayor fiabilidad de los datos, reducen la necesidad de presentación de documentos por parte de los agricultores y aumentan la eficiencia de los procesos de registro y actualización.

La información del CAF también se comparte de forma automatizada con organismos e instituciones responsables de la ejecución de políticas públicas, lo que permite la operacionalización de programas de crédito, comercialización, compras públicas y protección social dirigidos a la agricultura familiar. Entre ellos destacan el Programa Nacional de Fortalecimiento de la Agricultura Familiar (Pronaf), el Programa de Adquisición de Alimentos (PAA), el Programa Nacional de Alimentación Escolar (PNAE), el Garantia-Safra, el Programa de Garantía de Precios para la Agricultura Familiar (PGPAF), la Política de Garantía de Precios Mínimos para los Productos de la Sociobiodiversidad (PGPM-Bio) y la jubilación especial del asegurado rural. El intercambio observa los supuestos legales previstos en la legislación brasileña y las normas de protección de datos personales.

El uso de una base de datos catastral única permite que diferentes políticas públicas compartan información de forma segura y estandarizada, reduciendo costos administrativos, evitando la duplicidad de registros y simplificando el acceso de los agricultores familiares a los programas gubernamentales. Como parte de su agenda de evolución, el MDA también desarrolla un plano de ampliación de la interoperabilidad del CAF con otros registros administrativos estratégicos, incluyendo el Registro Ambiental Rural (CAR), el Registro Único para Programas Sociales (CadÚnico) y el Registro General de la Actividad Pesquera (RGP). Estas integraciones buscan reducir redundancias catastrales, simplificar el acceso de los agricultores a las políticas públicas y fortalecer la coordinación entre diferentes áreas gubernamentales.

El uso de los registros administrativos del CAF como fuente de datos estadísticos amplía aún más el potencial de esta articulación. La organización, calificación y tratamiento estadístico de estos registros pueden producir bases robustas para estudios, monitoreo y evaluaciones de políticas públicas, incluso mediante el cruce, respetando las normas de protección de datos, con información de los programas que utilizan el CAF como instrumento de identificación de sus beneficiarios. Este uso puede perfeccionar los análisis de cobertura, focalización y resultados, y ampliar las posibilidades de evaluaciones de impacto de las políticas destinadas a la agricultura familiar, proporcionando evidencias para su validación, revisión y mejora.


https://www.gov.br/mda/pt-br/acesso-a-informacao/acoes-e-programas/programas-projetos-acoes-obras-e-atividades/cadastro-nacional-da-agricultura-familiar

BRASIL. Ley nº 11.326, de 24 de julio de 2006. Establece las directrices para la formulación de la Política Nacional de la Agricultura Familiar y Emprendimientos Familiares Rurales.

BRASIL. Decreto nº 9.064, de 31 de maio de 2017. Dispõe sobre a Unidade Familiar de Produção Agrária, institui o Cadastro Nacional da Agricultura Familiar (CAF) e regulamenta a Lei nº 11.326/2006.

Ministerio de Desarrollo Agrario y Agricultura Familiar (MDA). Registro Nacional de la Agricultura Familiar (CAF). Documentos institucionales, normativos e información sobre el funcionamiento del registro. https://www.gov.br/mda/pt-br/acesso-a-informacao/acoes-e-programas/programas-projetos-acoes-obras-e-atividades/cadastro-nacional-da-agricultura-familiar

Instituto de Investigación Económica Aplicada (IPEA). Estudios sobre impactos de políticas públicas dirigidas a la agricultura familiar, incluyendo el Pronaf, el Programa de Adquisición de Alimentos (PAA) y las compras públicas de la agricultura familiar.

Instituto Brasileño de Geografía e Estadística (IBGE). Censo Agropecuario 2017. Datos sobre la agricultura familiar brasileña.

La experiencia brasileña demuestra que la implementación de un registro nacional de agricultores depende de factores institucionales, jurídicos, tecnológicos y operacionales articulados. Una definición clara e inclusiva de agricultura familiar, reconocida como categoría social, productiva y profesional, permitió al Estado brasileño estructurar y dirigir políticas públicas de crédito, asistencia técnica, compras públicas, protección social e inclusión productiva, contribuyendo al desarrollo rural y a la seguridad alimentaria y nutricional.

Al mismo tiempo, la amplitud del concepto genera desafíos de operacionalización, exigiendo criterios objetivos, procedimientos adecuados a las diferentes realidades territoriales y mecanismos confiables de validación. El equilibrio entre inclusión, seguridad jurídica y calidad de la información es fundamental.

El registro debe concebirse como una infraestructura pública de datos integrada a diferentes políticas, con interoperabilidad, validación automática y reducción de exigencias documentales. Los criterios de ingresos deben evaluarse con atención, ya que pueden crear barreras de acceso y desafíos de verificación en contextos de informalidad rural.

Por fin, la experiencia evidencia la importancia de una gobernanza institucional fuerte, una red descentralizada, cobertura amplia, calidad de los datos, protección de información y mejora continua. Estudios internacionales sobre registros de agricultores destacan que una baja gobernanza, datos inadecuados o cobertura insuficiente pueden comprometer los resultados esperados, incluso con soluciones tecnológicas disponibles.

Del lado brasileño, MDA, Incra, Ipea, IBGE, ABC, Enap, MDS y Embrapa. Del lado internacional, FAO, FIDA, Banco Mundial, IICA, Cepal y Socialprotection.org, CAF, Fórum Rural Mundial.

El CAF, como infraestructura de datos que posibilita políticas de crédito, comercialización y protección social para la agricultura familiar, se relaciona directamente con tres ODS. A continuación se presentan los objetivos, metas y indicadores más adherentes al ámbito del registro y a las evidencias ya mencionadas en los elementos anteriores.

ODS 1: Fin de la pobreza

• Meta 1.4 (adaptación Brasil): a 2030, garantizar que todos los hombres y mujeres, particularmente los pobres y las personas en situación de vulnerabilidad, tengan acceso a servicios sociales, infraestructura básica, nuevas tecnologías y medios de producción, tecnologías de información y recursos económicos, incluyendo tierra y servicios financieros. Ipea

• Indicadores: 1.4.1 – Proporción de la población que vive en hogares con acceso a servicios básicos; 1.4.2 – Proporción de la población adulta con derechos de tenencia de la tierra asegurados, con documentación legalmente reconocida. Ipea

• Adhesión al CAF: el registro posibilita el acceso de los agricultores familiares —muchos en situación de vulnerabilidad— a servicios financieros (Pronaf), documentación de tierras (mediante la integración con SIGEF/SNCR) y políticas de protección social, sirviendo de puerta de entrada institucional a los derechos previstos en la meta.

ODS 2 — Hambre cero y agricultura sostenible

• Meta 2.3 (adaptación Brasil, la más directamente adherente al CAF): hasta 2030, aumentar la productividad agrícola y la renta de los pequeños productores de alimentos, particularmente de mujeres, agricultores familiares, pueblos y comunidades tradicionales, apuntando tanto a la producción para el autoconsumo y garantía de la reproducción social de estas poblaciones como a su desarrollo socioeconómico, por medio del acceso seguro y equitativo a la tierra, asistencia técnica, líneas de crédito específicas, mercados institucionales y asociativismo. Pacto Contra el Hambre

• Indicadores: 2.3.1 – Volumen de producción por unidad de trabajo según la dimensión de la empresa agrícola/ganadera/forestal; 2.3.2 – Ingreso medio de los pequeños productores de alimentos, por sexo y condición de indígena. Pacto Contra el Hambre

• Adherencia al CAF: esta es la meta con correspondencia más directa al objeto del registro —el CAF es el instrumento de identificación que operacionaliza el acceso a crédito (Pronaf), mercados institucionales (PAA/PNAE) y asistencia técnica citados explícitamente en el texto de la meta brasileña. Las evidencias de impacto ya presentadas en la sección "Base de evidencias" (aumento de ingresos vía Pronaf, PAA y PNAE) constituyen indicadores empíricos de avance en esta meta.

ODS 10 — Reducción de las desigualdades

• Meta 10.2 (referencia): de aquí a 2030, empoderar y promover la inclusión social, económica y política de todas las personas, independientemente de su edad, género, discapacidad, raza, etnia, origen, religión, situación económica u otra condición.

• Indicador de referencia: 10.2.1 – Proporción de personas que viven por debajo del 50% de la renta mediana, por edad, sexo y personas con discapacidad.

• Adhesión al CAF: los mecanismos de adaptación documental para los 28 segmentos de PCT, la validez diferenciada de 5 años en la Región Norte y los requisitos específicos para públicos históricamente subrepresentados (mujeres, indígenas, quilombolas) constituyen medidas concretas de inclusión que sustentan esta meta.

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